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domingo, 7 de junho de 2026

Jorge Wemans - As “coisas novas” da primeira encíclica de Leão XIV


O Papa Leão XIV assina a a sua primeira encíclica, a Magnifica Humanitas, a 15 de Maio, numa fotografia divulgada pelos serviços de comunicação do Vaticano VATICAN MEDIA - VIA REUTERS

As “coisas novas” da primeira encíclica de Leão XIV


Este Papa não esperou que amadurecesse o debate sobre o impacte da IA. Leão XIV arrisca a sua palavra quando muitos outros responsáveis ainda nada disseram sobre as “coisas novas” do nosso tempo.

Jorge Wemans

7 de Junho de 2026


É sobre “a sede de inovações que se apoderou das sociedades” esta encíclica. A frase escreveu-a Leão XIII em 1895 a abrir a encíclica Rerum Novarum, mas aplica-se por inteiro à Magnifica Humanitas de Leão XIV. Há 150 anos a Revolução Industrial, hoje a Inteligência Artificial (IA). Tempos e questões diferentes, uma mesma preocupação: que “temíveis conflitos” são criados e alimentados por estas inovações, que humanidade edificam? O olhar do actual Papa sobre os desafios do mundo de hoje leva-o a inovar em múltiplos aspectos, de tal forma que esta sua encíclica difere de todas as anteriores dedicadas à “questão social”.

quarta-feira, 23 de abril de 2025

Guillermo Cieza - Se murió Francisco I, el Papa conservador popular

* Guillermo Cieza

Siempre consideró a los pobres como un sujeto que merecían asistencia, pero nunca les asignó capacidad de transformar la sociedad 

Este lunes se anunció el fallecimiento del papa Francisco I. Quién en la Argentina conocimos como Jorge Bergoglio, fue un religioso conservador que mostró siempre preocupación por los más pobres, que en América Latina eran disputados por distintas versiones del evangelismo. En el contexto de la rosca Vaticana que heredó de sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, Francisco I fue considerado un renovador.

En la Argentina era conocido por su oposición al kirchnerismo progresista, y por su tenaz persecución a los restos de la teología de la liberación. En la década del 70, estuvo cerca de la agrupación derechista Guardia de Hierro, que tuvo contactos con la peor versión del gobierno peronista y después con el masserismo y la dictadura.

Cuando llegó al Vaticano sus primeros gestos populistas no fueron bien recibidos por los entornos ultraconservadores que habían dejado sus antecesores, y su Papado transitó en un tironeo constante con esos sectores.

La muy buena encíclica 'Laudato Si', difundida en 2015, fue su mayor aporte, porque planteó su preocupación por el cuidado de "la casa común", nuestro planeta y advirtió sobre los riesgos de no atender las alteraciones climáticas.

Esos fervores iniciales se fueron diluyendo con el tiempo, y de hecho fue absorbido por la estructura vaticana. Digamos también a su favor que no llegó a convertirse en el Papa funcional que le exigía la agenda de los grandes poderes mundiales.

Se pronunció en contra de las guerras, llamó a orar por los palestinos, hizo algunos gestos hacia las parejas homosexuales, e intervino tímidamente en algunos casos extremos de pederastia donde estaban involucrados jerarcas de la iglesia.

Uno de los más resonantes fue el caso del sacerdote Karadima, en Chile, cuya influencia en la iglesia de ese país era tan grande que se lo conocía como "el hacedor de obispos". En las tres ciudades chilenas donde habló fue recibido con abucheos por no criticar a los pederastas.

Francisco I hizo más de lo que se esperaba de él, que nunca dejó de ser un ferviente antimarxista y un exponente del patriarcado, que siempre consideró a los pobres como un sujeto que merecían asistencia, pero nunca les asignó capacidad de transformar la sociedad.

Siendo un conservador, no podía recuperar las fuentes originales, subversivas, del primer cristianismo. Francisco I promovió una iglesia que se animara a tocar las llagas de la miseria, a asistir al necesitado o rezar y perdonar al que se había desviado del camino, pero nunca aportar a empoderar a las victimas del sistema.

Hoy buena parte de la prensa del mundo está despidiendo al "Papa Bueno", y el progresismo lamenta su pérdida como uno de los suyos.

Para ser justos, digamos que Francisco I siendo un hombre de la cristiandad, que es la perversa versión institucional y estatal del cristianismo, podía haber sido peor.

 23/04/2025


huellasdelsur.ar

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Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/se-murio-francisco-i-el

Francisco I dejó intactos los abusos sexuales, el machismo y los privilegios de la iglesia



PERIODISMO ALTERNATIVO

A pesar de sus gestos para la tribuna, Francisco I no transformó la estructura de una iglesia que sigue siendo jerárquica, patriarcal y resistente al cambio, dejando grandes deudas

Desde su elección en 2013, el papa Francisco I ha proyectado una imagen de cercanía y humildad, rompiendo con el estilo distante de sus predecesores. Proveniente de Argentina, Jorge Mario Bergoglio se presentó como un pontífice dispuesto a modernizar la iglesia Católica y abordar sus problemas estructurales. Sin embargo, tras más de una década de papado, el balance de su gestión revela un contraste entre sus gestos y declaraciones progresistas y la falta de voluntad de implementar reformas profundas en una institución que, históricamente, ha jugado un papel reaccionario.

Francisco I no ha logrado enfrentar los grandes desafíos que atraviesa la iglesia: los escándalos de abusos sexuales y pederastia, el machismo arraigado en su estructura y los privilegios de una jerarquía eclesiástica desconectada de las realidades del mundo contemporáneo.

Francisco I ha realizado declaraciones que, en el contexto de una institución milenaria y conservadora, pueden considerarse relativamente progresistas. Entre las más destacadas están el énfasis en la justicia social, abogando por una ‘iglesia pobre para los pobres’ y criticando la desigualdad social y el consumismo desenfrenado. En relación a la sexualidad, a pesar de que no modificó la doctrina oficial, Francisco I mostró una postura más tolerante con el colectivo homosexual. En 2013, su famosa frase ‘¿Quién soy yo para juzgar?’ sobre las personas homosexuales marcó un cambio de tono. En 2023, permitió la bendición de parejas del mismo sexo bajo ciertas condiciones, un gesto que, aunque muy limitado, generó controversia en los sectores más conservadores.

El papa denunció tímidamente el ‘capitalismo salvaje’ y la idolatría del dinero, criticando la ‘economía de la exclusión’ y llamando a una iglesia más comprometida con los marginados. También llevó a cabo reformas litúrgicas y sinodales, impulsando una iglesia más participativa y menos centralizada, y permitiendo que las mujeres y laicos desempeñen roles más visibles, aunque sólo en las ceremonias.

Estas acciones y palabras habían generado esperanza entre quienes anhelan una iglesia más alineada con los valores de justicia e inclusión. Sin embargo, las iniciativas se han quedado en la superficie, sin abordar los problemas estructurales que perpetúan la crisis de la institución.

Escándalos de abusos sexuales y pederastia

Los casos de abuso sexual por parte de clérigos han sido una de las mayores manchas de la iglesia moderna. Aunque Francisco I ha pedido perdón públicamente y creado comisiones para investigar, las medidas han sido totalmente insuficientes.

La falta de transparencia, la lentitud en los procesos y la protección de figuras de alto rango han alimentado la percepción de que la iglesia prioriza su reputación sobre las víctimas. Casos como el del cardenal Theodore McCarrick o las acusaciones en Chile revelan una institución incapaz de erradicar esta lacra, si es que la considera lacra.

Machismo y exclusión de las mujeres

La iglesia sigue siendo una de las instituciones más patriarcales del mundo. Francisco I ha hablado de la importancia de las mujeres, pero no ha avanzado más que sus antecesores hacia su inclusión en roles de poder.

La ordenación de mujeres como sacerdotes o diaconisas sigue siendo un tema tabú, y la estructura eclesiástica permanece dominada por hombres célibes. Sus comentarios, como comparar a las mujeres con ‘fresas en un pastel’ en 2019, han sido criticados por perpetuar estereotipos.

Privilegios de la jerarquía eclesiástica

El Vaticano sigue siendo un símbolo de riqueza y poder. A pesar de los tímidos llamados de Francisco I a la austeridad, la jerarquía eclesiástica goza de privilegios que contrastan con su mensaje.

Escándalos financieros, como el desvío de fondos del Óbolo de San Pedro, han empañado su gestión. La opacidad en las finanzas vaticanas y la resistencia del papa a reformar el Banco del Vaticano (cosa que sí intentó hacer Juan Pablo I, y le costó la vida) reflejan la la falta de voluntad para desmantelar un sistema arraigado en siglos de acumulación de poder.

No pudo o no quiso implementar cambios estructurales, dejando muchas de sus propuestas en el terreno de lo simbólico.

La iglesia: un historial reaccionario

A lo largo de la historia, la iglesia Católica ha jugado un papel predominantemente reaccionario, oponiéndose a avances científicos y sociales. Desde la condena de Galileo en el siglo XVII hasta su resistencia a la modernidad en el siglo XIX, la institución ha priorizado su autoridad sobre el progreso humano.

La Teología de la Liberación, surgida en América Latina en los años 60, fue una excepción notable, al abogar por la justicia social, el acercamiento al socialismo y la lucha contra la opresión. Sin embargo, esta corriente fue reprimida por el Vaticano bajo Juan Pablo II, evidenciando la resistencia de la iglesia a cualquier cambio que desafíe su estructura de poder y su conservadurismo.

En la actualidad, la iglesia bajo Francisco I siguió este rumbo reaccionario, aunque con un ‘rostro más amable’. Mientras el papa hablaba de inclusión y justicia, mantenía posturas retrógradas en temas como el aborto, la anticoncepción y la igualdad de género. La iglesia, bajo Francisco I, siguió anclada en dogmas.

El papa Bergoglio será recordado como un líder con buenas intenciones, con gestos para la tribuna, capaz de generar titulares con sus llamados a la justicia. Sin embargo, su pontificado no ha querido transformar una iglesia que arrastra siglos de problemas estructurales.

Los escándalos de abusos, el machismo institucional y los privilegios de la jerarquía siguen intactos. La historia de la iglesia, salvo excepciones como la Teología de la Liberación, es la de una institución que lucha contra el cambio, y el papado de Francisco I no ha sido la excepción.

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 23/04/2025

Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/francisco-i-dejo-intactos-los

segunda-feira, 21 de abril de 2025

MENSAGEM URBI ET ORBI DO PAPA FRANCISCO - PÁSCOA 2025

 
MENSAGEM URBI ET ORBI DO PAPA FRANCISCO  - PÁSCOA 2025

Praça São Pedro - Domingo, 20 de abril de 202

 


Cristo ressuscitou, aleluia!

Irmãos e irmãs, Feliz Páscoa!

Hoje ressoa finalmente na Igreja o Aleluia, que corre de boca em boca, de coração a coração, e o seu cântico faz chorar de alegria, no mundo inteiro, o povo de Deus.

Do sepulcro vazio de Jerusalém chega até nós um anúncio sem precedentes: Jesus, o Crucificado, «não está aqui; ressuscitou!» (Lc 24, 6). Não está no túmulo, está vivo!

O amor venceu o ódio. A luz venceu as trevas. A verdade venceu a mentira. O perdão venceu a vingança. O mal não desapareceu da nossa história e permanecerá até ao fim, mas já não lhe pertence o domínio, não tem qualquer poder sobre quem acolhe a graça deste dia.

Irmãs e irmãos, especialmente vós que passais pela dor e pela angústia, o vosso grito silencioso foi ouvido, as vossas lágrimas foram recolhidas e nem sequer uma só se perdeu! Na paixão e morte de Jesus, Deus tomou sobre si todo o mal do mundo e, com a sua infinita misericórdia, derrotou-o: erradicou o orgulho diabólico que envenena o coração humano e semeia violência e corrupção por toda a parte. O Cordeiro de Deus venceu! Por isso, hoje exclamamos: «Ressuscitou Cristo, minha esperança» (Sequência Pascal).

Sim, a ressurreição de Jesus é o fundamento da esperança: a partir deste acontecimento, ter esperança já não é uma ilusão. Não! Graças a Cristo crucificado e ressuscitado, a esperança não engana! Spes non confundit! (cf. Rm 5, 5). E não se trata duma esperança evasiva, mas comprometida; não é alienante, mas responsabilizadora.

Quem espera em Deus coloca as suas mãos frágeis na mão grande e forte d’Ele, deixa-se levantar e põe-se a caminho: juntamente com Jesus ressuscitado, torna-se peregrino de esperança, testemunha da vitória do Amor e do poder desarmado da Vida.

Cristo ressuscitou! Neste anúncio encerra-se todo o sentido da nossa existência, que não foi feita para a morte, mas para a vida. A Páscoa é a festa da vida! Deus criou-nos para a vida e quer que a humanidade ressurja! Aos seus olhos, todas as vidas são preciosas! Tanto a da criança no ventre da mãe, como a do idoso ou a do doente, considerados como pessoas a descartar num número cada vez maior de países.

Quanto desejo de morte vemos todos os dias em tantos conflitos que ocorrem em diferentes partes do mundo! Quanta violência vemos com frequência também nas famílias, dirigida contra as mulheres ou as crianças! Quanto desprezo se sente por vezes em relação aos mais fracos, marginalizados e migrantes!

Neste dia, gostaria que voltássemos a ter esperança e confiança nos outros, mesmo naqueles que não nos são próximos ou que vêm de terras distantes com usos, modos de vida, ideias e costumes diferentes dos que nos são familiares, porque somos todos filhos de Deus!

Gostaria que voltássemos a ter esperança de que a paz é possível! A partir do Santo Sepulcro, Igreja da Ressurreição, onde este ano a Páscoa é celebrada no mesmo dia por católicos e ortodoxos, se irradie sobre toda a Terra Santa e sobre o mundo inteiro a luz da paz. Sinto-me próximo dos cristãos que sofrem na Palestina e em Israel, bem como do povo israelita e palestiniano. É preocupante o crescente clima de antissemitismo que se está a espalhar por todo o mundo. E, ao mesmo tempo, o meu pensamento dirige-se ao povo, em particular, à comunidade cristã de Gaza, onde o terrível conflito continua a gerar morte e destruição e a provocar uma situação humanitária dramática e ignóbil. Apelo às partes beligerantes que cheguem a um cessar-fogo, que se libertem os reféns e se preste assistência à população faminta, desejosa de um futuro de paz!

Rezemos pelas comunidades cristãs do Líbano e da Síria – este último país a atravessar uma fase delicada da sua história –, que anseiam por estabilidade e participação no futuro das respetivas nações. Exorto toda a Igreja a acompanhar com atenção e oração os cristãos do amado Médio Oriente.

Dirijo também um pensamento especial ao povo do Iémen, que está a viver uma das piores crises humanitárias “prolongadas” do mundo devido à guerra, e convido todos a encontrar soluções através de um diálogo construtivo.

Que Cristo ressuscitado derrame o dom pascal da paz sobre a martirizada Ucrânia e encoraje as partes envolvidas a prosseguirem os seus esforços para alcançar uma paz justa e duradoura.

Neste dia de festa, recordemos o Sul do Cáucaso e rezemos pela rápida assinatura e aplicação de um definitivo Acordo de paz entre a Arménia e o Azerbaijão, que leve à tão desejada reconciliação na região.

Que a luz da Páscoa inspire propósitos de concórdia nos Balcãs Ocidentais e apoie os responsáveis políticos a trabalhar para evitar uma escalada de tensões e crises, bem como inspire os parceiros da região a rejeitar comportamentos perigosos e desestabilizadores.

Que Cristo ressuscitado, nossa esperança, conceda paz e conforto aos povos africanos vítimas de violência e conflitos, especialmente na República Democrática do Congo, no Sudão e no Sudão do Sul, e apoie todos quantos sofrem devido às tensões no Sahel, no Corno de África e na Região dos Grandes Lagos, tal como os cristãos que em muitos lugares não podem professar livremente a fé.

Não é possível haver paz onde não há liberdade religiosa ou onde não há liberdade de pensamento nem de expressão, nem respeito pela opinião dos outros.

Não é possível haver paz sem um verdadeiro desarmamento! A necessidade que cada povo sente de garantir a sua própria defesa não pode transformar-se numa corrida generalizada ao armamento. A luz da Páscoa incita-nos a derrubar as barreiras que criam divisões e que acarretam consequências políticas e económicas. Incita-nos a cuidar uns dos outros, a aumentar a solidariedade mútua, a trabalhar em prol do desenvolvimento integral de cada pessoa humana.

Neste momento, não falte a nossa ajuda ao povo do Myanmar que, atormentado por anos de conflito armado, enfrenta com coragem e paciência as consequências do devastador sismo em Sagaing, causador da morte de milhares de pessoas e de sofrimento para muitos sobreviventes, incluindo órfãos e idosos. Rezemos pelas vítimas e pelos seus entes queridos e agradeçamos de todo o coração a generosidade dos voluntários que levam a cabo as operações de socorro. O anúncio do cessar-fogo por parte de vários intervenientes no país é um sinal de esperança para todo o Myanmar.

Apelo a todos os que, no mundo, têm responsabilidades políticas para que não cedam à lógica do medo que fecha, mas usem os recursos disponíveis para ajudar os necessitados, combater a fome e promover iniciativas que favoreçam o desenvolvimento. Estas são as “armas” da paz: aquelas que constroem o futuro, em vez de espalhar morte!

Que o princípio da humanidade nunca deixe de ser o eixo do nosso agir quotidiano. Perante a crueldade dos conflitos que atingem civis indefesos, atacam escolas e hospitais e agentes humanitários, não podemos esquecer que não são atingidos alvos, mas pessoas com alma e dignidade.

E, neste ano jubilar, que a Páscoa seja também uma ocasião propícia para libertar os prisioneiros de guerra e os presos políticos!

Queridos irmãos e irmãs

Na Páscoa do Senhor, a morte e a vida enfrentaram-se num admirável combate, mas agora o Senhor vive para sempre (cf. Sequência Pascal) e infunde em cada um de nós a certeza de que somos igualmente chamados a participar na vida que não tem fim, na qual já não se ouvirá o fragor das armas nem os ecos da morte. Entreguemo-nos a Ele, o único que pode renovar todas as coisas (cf. Ap 21, 5)!

Feliz Páscoa para todos!


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