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quinta-feira, 9 de agosto de 2018

Manuel Pires da Rocha .A Rosa de Hiroxima


* Manuel Pires da Rocha 



A Rosa de Hiroxima

«Pensem nas crianças, mudas telepáticas. Pensem nas meninas, cegas inexactas. Pensem nas mulheres, rotas alteradas. Pensem nas feridas como rosas cálidas. Mas, oh, não se esqueçam da rosa, da rosa! Da rosa de Hiroxima, a rosa hereditária, a rosa radioactiva, estúpida e inválida. A rosa com cirrose, a anti-rosa atómica. Sem cor, sem perfume, sem rosa, sem nada». O poema «Rosa de Hiroxima» escreveu-o Vinicius de Moraes, mas a denúncia foi amplificada pelos brasileiros Secos & Molhados, na voz de Ney Matogrosso.

«Rosa de Hiroxima» é uma das muitas obras musicais, acompanhadas ou não por palavras, que contrariam a tese do «mal necessário» com que a propaganda dos EUA justificou (e justifica) os massacres de Hiroxima e Nagasáqui. Em 6 de Agosto de 1945, os Estados Unidos da América escolheram a população civil como alvo principal. «Little Boy», a bomba que viria a vitimar cerca de 140 mil habitantes de Hiroxima, explodiu a 500 metros do solo, lançada pelo bombardeiro Enola Gay («carinhosamente» baptizado com o nome da mãe do piloto da macabra missão). Este mesmo Enola Gay é o protagonista da canção de Orchestral Manoeuvres in the Dark, editada em 1980, num esforço mais de denúncia da ameaça nuclear, num momento histórico – o da Guerra Fria – de afirmação das intenções bélicas dos EUA e seus aliados da NATO. Se precisássemos de um rótulo para classificar Enola Gay, diríamos tratar-se de uma canção de intervenção disfarçada de pop britânico, viajando entre a serenidade no cockpit do avião e o horror provocado nas ruas de Hiroshima: «this kiss you give, it's never ever gonna fade away» (o teu beijo nunca vai desvanecer-se) é, afinal, o beijo de fogo no rosto de Hiroshima, envolvido nas palavras «isto nunca deveria ter terminado assim».

No segundo a seguir ao da explosão atómica, em Hiroxima soube-se que os EUA tinham inventado um novo som para a banda sonora das guerras. Foi esse som inimaginável que Krzysztof Penderecki procurou fixar em «Pranto Para as Vítimas de Hiroxima» (1960). Diz, da sua obra, o compositor: «A peça vivia apenas na minha imaginação, de uma forma algo abstracta. Quando Jan Krenz a gravou e eu pude então ouvi-la enquanto performance real, fiquei surpreendido pela carga emocional do trabalho. Considerei que seria um desperdício condená-lo ao anonimato - decidi dedicá-lo às vítimas de Hiroxima». São 52 cordas: violinos, violas, violoncelos e contrabaixos numa escrita surpreendente, na fronteira do ruído. Música irreal, rompendo os cânones da interpretação musical, do mesmo modo que Hiroxima dizimada rompeu a própria noção de flagelo. Nos cerca de nove minutos em que o Pranto se desenrola, os instrumentos sucedem-se em ondas sonoras iguais às «camadas» de sofrimento por que passou o povo de Hiroxima, do espanto à dor, do medo à morte, da existência ao pó.

Muitos mais cantaram Hiroxima, sempre ao contrário da historiografia dominante, mil vezes difundida e mil vezes repelida pelos mais diversos cantos - desde a partitura de John Adams e Peter Sellars («Doctor Atomic») à composição «Peace on Earth», de John Coltrane, passando pelo canto avisado de Pete Seeger e dos Byrds («I Come and Stand on Every Door», sobre um poema de Nazim Hikmet), de Paul McCartney e Yoko Ono («Hiroshima Sky Is Always Blue»), dos Baron Rojo («Hiroshima»), de Robert Wyatt («Foreign Accents»), de Sílvio Rodriguez («Cita Com Los Angeles»), de Francisco Fanhais («Cantata da Paz», num poema de Sophia de Mello Breyner Andersen), entre muitos outros.

Uma e outra vez, desde 6 de Agosto de 1945, Hiroxima é cantada sob a forma de aviso, de lição, de bandeira. De todas as coisas que «nunca mais», Hiroxima é das primeiras. E Georges Moustaki diz porquê: «Por todos os sonhos calcados / pela esperança abandonada / em Hiroxima, ou mais além / talvez ela venha amanhã – a Paz!». 

http://www.avante.pt/pt/2332/argumentos/150963/A-Rosa-de-Hiroxima.htm

sexta-feira, 7 de agosto de 2015

Los poemas de la bomba atómica; a 70 años de Hiroshima y Nagasaki

* Aldabi Olvera

Antes que novelas y películas, nacieron los poemas de la bomba atómica.

Es normal, horriblemente normal, que personas cercanas a las catástrofes usen la poesía. Quienes fundaron el “Genbaku bungaku” (literatura de la bomba atómica) sufrieron  los efectos de las radiaciones sobre sus cuerpos.

Los versos que ocultaron los “hibakusa”(sobrevivientes) son los más importantes de los memoriales.

Entre quienes plasmaron su experiencia, no había distinción entre “poeta” profesional  y ama de casa. Algunos publicaron ilegalmente, pues las fuerzas de ocupación estadounidense prohibieron durante diez años los textos que se relacionaran con el acontecimiento.

Y a pesar de que el Nobel de literatura, Kenzaburo Oé, asegura que  las víctimas de los bombardeos tienen el perfecto derecho a olvidar y callar: “suelen elegir hablar, estudiar y dejar constancia con toda su energía” (Cuadernos de Hiroshima, 1965).

De hecho, hay tantos poetas de la bomba atómica que aparecieron recopilaciones como Antología de tanka de Hiroshima, que cuenta con más de 6500 poemas.

En Más de 131 te compartimos la voz de dos mujeres y dos hombres en este setenta aniversario de “la experiencia vital más inhumana del siglo XX”.

1.Tamiki Hara, autor de Natsu no Hana, Flores de verano, (1947). Se suicidó en 1951. Perdió a su familia durante el bombardeo.

El cielo se parte


El cielo se parte; 
las calles desaparecen;
el río,
¡el río fluyendo!
¡Ah… Ah… Ah  Ah!
 Ah… Ah… Ah… Ah!
 La noche se acerca
 a estos ojos resecos;
 a estos labios inflamados,
 escocidos y tórridos.
 ¡Ah! El quejido de un hombre,
 tambaleándose.
 su cara arruinada,
 abrasada, ardiente;
 el gemido de un ser humano,
 un ser humano.

 Denme agua 
 Denme agua!
 ¡Denme agua!
 ¡Ah! ¡Denme agua, déjenme beber!
 ¡Prefiero morir,
 Morir!
 ¡Ah!
 ¡Audadme, ayudadme!
 Socorro!
 ¡Agua,
 Agua!
 ¡Os lo ruego!
 Alguien…
 ¡Ah… Ah… Ah… Ah!
¡Ah… Ah… Ah… Ah!


 Las “Notas sobre la bomba atómica”, también de Tamiki Hará en inglés, editadas por la Universidad de Hiroshima.

La editorial Impedimenta tiene publicado Flores de verano completo en castellano.


2. La poeta Yōko Ōta publicó la novela Shikabane no machi, La ciudad de los cadáveres,  en 1948.

En el prefacio, dice:

“Eso (el bombardeo atómico de Hiroshima), está fuera de la categoría de literatura. En la ficción ordinaria, hay patrones y categorías, —literatura de niños, historias románticas. Pero no hay patrón ni categoría para la experiencia de una bomba atómica. Es una experiencia tan fuerte, tan grande  tan poderosa, que no se pueden hallar palabras para describirla. Como sujeto de ficción es tan difícil, no quiero escribir ficciones, sólo quiero decir la verdad”.

Y en la novela:

“Las reverberaciones continúan hasta hoy. Traté de escribir otros trabajos sin relación con la bomba atómica. Pero la imagen de mi pueblo de Hiroshima borra de mi mente otras cosas”.

3. El poeta Sankichi Tôge lanzó Genbaku shishu, Poemas de la Bomba Atómica, en 1951. Murió dos años después de una hemorragia pulmonar. 

Devuélvanme la gente

 devuélvanme mi padre
 devuélvanme mi madre
 devuélvanme mis abuelos
 devuélvanme mis hijos
 devuélvanme mi persona
 devuélvanme mis hijos
 y los hijos de mis hijos
 devuélvanme una paz
 la paz humana
 que nunca termine


Lee todos los Poemas de la Bomba Atómica en inglés en este sitio de la Universidad de Chicago.


4. La poeta Shinoe Shoda público ilegalmente en 1947 el poemario Sange (un tipo de arreglo floral budista). Tenía la culpa de la bomba: “por el alma de nuestros compatriotas, obligados a morir, ofrezco mi diaria aflicción”. Murió de cáncer de pecho 20 años después del bombardeo.

Dos de sus tankas (poema corto tradicional japonés) que hablan de la experiencia de las mujeres:


Tanka (I)

En la locura
 una madre llora
 “Dejé a mis hijos en las flamas.
 Ahora todo lo que tengo
 Es mi propia vida.”

 Tanka (II)

Pregunto
 si existe una operación
 que remueva memorias.
 ¿Dónde hay una cura
 para mi corazón lleno de pena?


(Traducciones del inglés al español de los poemas y comentarios, a cargo del autor del artículo)


@aldabi

http://www.masde131.com/2015/08/los-poemas-de-la-bomba-atomica-a-70-anos-de-hiroshima-y-nagasaki/