Mostrar mensagens com a etiqueta Igreja Católica. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Igreja Católica. Mostrar todas as mensagens

domingo, 7 de junho de 2026

Jorge Wemans - As “coisas novas” da primeira encíclica de Leão XIV


O Papa Leão XIV assina a a sua primeira encíclica, a Magnifica Humanitas, a 15 de Maio, numa fotografia divulgada pelos serviços de comunicação do Vaticano VATICAN MEDIA - VIA REUTERS

As “coisas novas” da primeira encíclica de Leão XIV


Este Papa não esperou que amadurecesse o debate sobre o impacte da IA. Leão XIV arrisca a sua palavra quando muitos outros responsáveis ainda nada disseram sobre as “coisas novas” do nosso tempo.

Jorge Wemans

7 de Junho de 2026


É sobre “a sede de inovações que se apoderou das sociedades” esta encíclica. A frase escreveu-a Leão XIII em 1895 a abrir a encíclica Rerum Novarum, mas aplica-se por inteiro à Magnifica Humanitas de Leão XIV. Há 150 anos a Revolução Industrial, hoje a Inteligência Artificial (IA). Tempos e questões diferentes, uma mesma preocupação: que “temíveis conflitos” são criados e alimentados por estas inovações, que humanidade edificam? O olhar do actual Papa sobre os desafios do mundo de hoje leva-o a inovar em múltiplos aspectos, de tal forma que esta sua encíclica difere de todas as anteriores dedicadas à “questão social”.

sexta-feira, 5 de junho de 2026

Enrique Dans - A encíclica do Papa Leão XIV, Magnifica Humanitas




LEITURAS MARGINAIS

O PAPA LEÃO XIV ENTENDE A IA COMO PODER. ELE TEM RAZÃO. AGORA, DEVE IDENTIFICAR OS ATORES QUE A EXERCEM

Enrique Dans, 
Medium. Revisão: O’Lima.



A primeira encíclica do Papa Leão XIV, Magnifica Humanitas, é inteiramente dedicada à IA e às suas consequências para a humanidade. Publicada a 25 de maio, por ocasião do 135.º aniversário da Rerum Novarum de Leão XIII sobre o capital e o trabalho, aprofunda-se muito mais do que a grande maioria das declarações empresariais sobre a ética da IA e é muito mais honesta do que muitos livros brancos governamentais que evitam desafiar as grandes empresas tecnológicas.

A encíclica está certa no essencial: a IA não é apenas mais uma tecnologia, uma ferramenta neutra que podemos avaliar exclusivamente pela sua eficiência, precisão ou capacidade de reduzir custos. É uma infraestrutura de poder. Ela decide o que vemos, o que lemos, que empregos desaparecem, que decisões são automatizadas, que formas de vigilância são normalizadas e que partes da realidade partilhada acabam por se transformar em ruído, polarização ou espetáculo. Como resume a Wired, o Papa entende a IA como uma camada invisível que atravessa o trabalho, a informação e as decisões coletivas. Até aqui, tudo bem.

O problema é que, quando a análise deveria transformar-se numa acusação, não são mencionados nomes. O Papa destaca a concentração de poder, mas não identifica quem o concentra. Fala de plataformas, mas evita nomeá-las. Aborda as lógicas de mercado, mas não identifica as empresas que transformaram essas lógicas numa forma de governo privado sobre as nossas vidas. E isso não é um problema teológico, é uma decisão política. É uma encíclica que fala em generalidades e no abstrato.

quarta-feira, 23 de abril de 2025

Guillermo Cieza - Se murió Francisco I, el Papa conservador popular

* Guillermo Cieza

Siempre consideró a los pobres como un sujeto que merecían asistencia, pero nunca les asignó capacidad de transformar la sociedad 

Este lunes se anunció el fallecimiento del papa Francisco I. Quién en la Argentina conocimos como Jorge Bergoglio, fue un religioso conservador que mostró siempre preocupación por los más pobres, que en América Latina eran disputados por distintas versiones del evangelismo. En el contexto de la rosca Vaticana que heredó de sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, Francisco I fue considerado un renovador.

En la Argentina era conocido por su oposición al kirchnerismo progresista, y por su tenaz persecución a los restos de la teología de la liberación. En la década del 70, estuvo cerca de la agrupación derechista Guardia de Hierro, que tuvo contactos con la peor versión del gobierno peronista y después con el masserismo y la dictadura.

Cuando llegó al Vaticano sus primeros gestos populistas no fueron bien recibidos por los entornos ultraconservadores que habían dejado sus antecesores, y su Papado transitó en un tironeo constante con esos sectores.

La muy buena encíclica 'Laudato Si', difundida en 2015, fue su mayor aporte, porque planteó su preocupación por el cuidado de "la casa común", nuestro planeta y advirtió sobre los riesgos de no atender las alteraciones climáticas.

Esos fervores iniciales se fueron diluyendo con el tiempo, y de hecho fue absorbido por la estructura vaticana. Digamos también a su favor que no llegó a convertirse en el Papa funcional que le exigía la agenda de los grandes poderes mundiales.

Se pronunció en contra de las guerras, llamó a orar por los palestinos, hizo algunos gestos hacia las parejas homosexuales, e intervino tímidamente en algunos casos extremos de pederastia donde estaban involucrados jerarcas de la iglesia.

Uno de los más resonantes fue el caso del sacerdote Karadima, en Chile, cuya influencia en la iglesia de ese país era tan grande que se lo conocía como "el hacedor de obispos". En las tres ciudades chilenas donde habló fue recibido con abucheos por no criticar a los pederastas.

Francisco I hizo más de lo que se esperaba de él, que nunca dejó de ser un ferviente antimarxista y un exponente del patriarcado, que siempre consideró a los pobres como un sujeto que merecían asistencia, pero nunca les asignó capacidad de transformar la sociedad.

Siendo un conservador, no podía recuperar las fuentes originales, subversivas, del primer cristianismo. Francisco I promovió una iglesia que se animara a tocar las llagas de la miseria, a asistir al necesitado o rezar y perdonar al que se había desviado del camino, pero nunca aportar a empoderar a las victimas del sistema.

Hoy buena parte de la prensa del mundo está despidiendo al "Papa Bueno", y el progresismo lamenta su pérdida como uno de los suyos.

Para ser justos, digamos que Francisco I siendo un hombre de la cristiandad, que es la perversa versión institucional y estatal del cristianismo, podía haber sido peor.

 23/04/2025


huellasdelsur.ar

----

Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/se-murio-francisco-i-el

Francisco I dejó intactos los abusos sexuales, el machismo y los privilegios de la iglesia



PERIODISMO ALTERNATIVO

A pesar de sus gestos para la tribuna, Francisco I no transformó la estructura de una iglesia que sigue siendo jerárquica, patriarcal y resistente al cambio, dejando grandes deudas

Desde su elección en 2013, el papa Francisco I ha proyectado una imagen de cercanía y humildad, rompiendo con el estilo distante de sus predecesores. Proveniente de Argentina, Jorge Mario Bergoglio se presentó como un pontífice dispuesto a modernizar la iglesia Católica y abordar sus problemas estructurales. Sin embargo, tras más de una década de papado, el balance de su gestión revela un contraste entre sus gestos y declaraciones progresistas y la falta de voluntad de implementar reformas profundas en una institución que, históricamente, ha jugado un papel reaccionario.

Francisco I no ha logrado enfrentar los grandes desafíos que atraviesa la iglesia: los escándalos de abusos sexuales y pederastia, el machismo arraigado en su estructura y los privilegios de una jerarquía eclesiástica desconectada de las realidades del mundo contemporáneo.

Francisco I ha realizado declaraciones que, en el contexto de una institución milenaria y conservadora, pueden considerarse relativamente progresistas. Entre las más destacadas están el énfasis en la justicia social, abogando por una ‘iglesia pobre para los pobres’ y criticando la desigualdad social y el consumismo desenfrenado. En relación a la sexualidad, a pesar de que no modificó la doctrina oficial, Francisco I mostró una postura más tolerante con el colectivo homosexual. En 2013, su famosa frase ‘¿Quién soy yo para juzgar?’ sobre las personas homosexuales marcó un cambio de tono. En 2023, permitió la bendición de parejas del mismo sexo bajo ciertas condiciones, un gesto que, aunque muy limitado, generó controversia en los sectores más conservadores.

El papa denunció tímidamente el ‘capitalismo salvaje’ y la idolatría del dinero, criticando la ‘economía de la exclusión’ y llamando a una iglesia más comprometida con los marginados. También llevó a cabo reformas litúrgicas y sinodales, impulsando una iglesia más participativa y menos centralizada, y permitiendo que las mujeres y laicos desempeñen roles más visibles, aunque sólo en las ceremonias.

Estas acciones y palabras habían generado esperanza entre quienes anhelan una iglesia más alineada con los valores de justicia e inclusión. Sin embargo, las iniciativas se han quedado en la superficie, sin abordar los problemas estructurales que perpetúan la crisis de la institución.

Escándalos de abusos sexuales y pederastia

Los casos de abuso sexual por parte de clérigos han sido una de las mayores manchas de la iglesia moderna. Aunque Francisco I ha pedido perdón públicamente y creado comisiones para investigar, las medidas han sido totalmente insuficientes.

La falta de transparencia, la lentitud en los procesos y la protección de figuras de alto rango han alimentado la percepción de que la iglesia prioriza su reputación sobre las víctimas. Casos como el del cardenal Theodore McCarrick o las acusaciones en Chile revelan una institución incapaz de erradicar esta lacra, si es que la considera lacra.

Machismo y exclusión de las mujeres

La iglesia sigue siendo una de las instituciones más patriarcales del mundo. Francisco I ha hablado de la importancia de las mujeres, pero no ha avanzado más que sus antecesores hacia su inclusión en roles de poder.

La ordenación de mujeres como sacerdotes o diaconisas sigue siendo un tema tabú, y la estructura eclesiástica permanece dominada por hombres célibes. Sus comentarios, como comparar a las mujeres con ‘fresas en un pastel’ en 2019, han sido criticados por perpetuar estereotipos.

Privilegios de la jerarquía eclesiástica

El Vaticano sigue siendo un símbolo de riqueza y poder. A pesar de los tímidos llamados de Francisco I a la austeridad, la jerarquía eclesiástica goza de privilegios que contrastan con su mensaje.

Escándalos financieros, como el desvío de fondos del Óbolo de San Pedro, han empañado su gestión. La opacidad en las finanzas vaticanas y la resistencia del papa a reformar el Banco del Vaticano (cosa que sí intentó hacer Juan Pablo I, y le costó la vida) reflejan la la falta de voluntad para desmantelar un sistema arraigado en siglos de acumulación de poder.

No pudo o no quiso implementar cambios estructurales, dejando muchas de sus propuestas en el terreno de lo simbólico.

La iglesia: un historial reaccionario

A lo largo de la historia, la iglesia Católica ha jugado un papel predominantemente reaccionario, oponiéndose a avances científicos y sociales. Desde la condena de Galileo en el siglo XVII hasta su resistencia a la modernidad en el siglo XIX, la institución ha priorizado su autoridad sobre el progreso humano.

La Teología de la Liberación, surgida en América Latina en los años 60, fue una excepción notable, al abogar por la justicia social, el acercamiento al socialismo y la lucha contra la opresión. Sin embargo, esta corriente fue reprimida por el Vaticano bajo Juan Pablo II, evidenciando la resistencia de la iglesia a cualquier cambio que desafíe su estructura de poder y su conservadurismo.

En la actualidad, la iglesia bajo Francisco I siguió este rumbo reaccionario, aunque con un ‘rostro más amable’. Mientras el papa hablaba de inclusión y justicia, mantenía posturas retrógradas en temas como el aborto, la anticoncepción y la igualdad de género. La iglesia, bajo Francisco I, siguió anclada en dogmas.

El papa Bergoglio será recordado como un líder con buenas intenciones, con gestos para la tribuna, capaz de generar titulares con sus llamados a la justicia. Sin embargo, su pontificado no ha querido transformar una iglesia que arrastra siglos de problemas estructurales.

Los escándalos de abusos, el machismo institucional y los privilegios de la jerarquía siguen intactos. La historia de la iglesia, salvo excepciones como la Teología de la Liberación, es la de una institución que lucha contra el cambio, y el papado de Francisco I no ha sido la excepción.

----
 23/04/2025

Texto completo en: https://www.lahaine.org/mundo.php/francisco-i-dejo-intactos-los

segunda-feira, 21 de abril de 2025

MENSAGEM URBI ET ORBI DO PAPA FRANCISCO - PÁSCOA 2025

 
MENSAGEM URBI ET ORBI DO PAPA FRANCISCO  - PÁSCOA 2025

Praça São Pedro - Domingo, 20 de abril de 202

 


Cristo ressuscitou, aleluia!

Irmãos e irmãs, Feliz Páscoa!

Hoje ressoa finalmente na Igreja o Aleluia, que corre de boca em boca, de coração a coração, e o seu cântico faz chorar de alegria, no mundo inteiro, o povo de Deus.

Do sepulcro vazio de Jerusalém chega até nós um anúncio sem precedentes: Jesus, o Crucificado, «não está aqui; ressuscitou!» (Lc 24, 6). Não está no túmulo, está vivo!

O amor venceu o ódio. A luz venceu as trevas. A verdade venceu a mentira. O perdão venceu a vingança. O mal não desapareceu da nossa história e permanecerá até ao fim, mas já não lhe pertence o domínio, não tem qualquer poder sobre quem acolhe a graça deste dia.

Irmãs e irmãos, especialmente vós que passais pela dor e pela angústia, o vosso grito silencioso foi ouvido, as vossas lágrimas foram recolhidas e nem sequer uma só se perdeu! Na paixão e morte de Jesus, Deus tomou sobre si todo o mal do mundo e, com a sua infinita misericórdia, derrotou-o: erradicou o orgulho diabólico que envenena o coração humano e semeia violência e corrupção por toda a parte. O Cordeiro de Deus venceu! Por isso, hoje exclamamos: «Ressuscitou Cristo, minha esperança» (Sequência Pascal).

Sim, a ressurreição de Jesus é o fundamento da esperança: a partir deste acontecimento, ter esperança já não é uma ilusão. Não! Graças a Cristo crucificado e ressuscitado, a esperança não engana! Spes non confundit! (cf. Rm 5, 5). E não se trata duma esperança evasiva, mas comprometida; não é alienante, mas responsabilizadora.

Quem espera em Deus coloca as suas mãos frágeis na mão grande e forte d’Ele, deixa-se levantar e põe-se a caminho: juntamente com Jesus ressuscitado, torna-se peregrino de esperança, testemunha da vitória do Amor e do poder desarmado da Vida.

Cristo ressuscitou! Neste anúncio encerra-se todo o sentido da nossa existência, que não foi feita para a morte, mas para a vida. A Páscoa é a festa da vida! Deus criou-nos para a vida e quer que a humanidade ressurja! Aos seus olhos, todas as vidas são preciosas! Tanto a da criança no ventre da mãe, como a do idoso ou a do doente, considerados como pessoas a descartar num número cada vez maior de países.

Quanto desejo de morte vemos todos os dias em tantos conflitos que ocorrem em diferentes partes do mundo! Quanta violência vemos com frequência também nas famílias, dirigida contra as mulheres ou as crianças! Quanto desprezo se sente por vezes em relação aos mais fracos, marginalizados e migrantes!

Neste dia, gostaria que voltássemos a ter esperança e confiança nos outros, mesmo naqueles que não nos são próximos ou que vêm de terras distantes com usos, modos de vida, ideias e costumes diferentes dos que nos são familiares, porque somos todos filhos de Deus!

Gostaria que voltássemos a ter esperança de que a paz é possível! A partir do Santo Sepulcro, Igreja da Ressurreição, onde este ano a Páscoa é celebrada no mesmo dia por católicos e ortodoxos, se irradie sobre toda a Terra Santa e sobre o mundo inteiro a luz da paz. Sinto-me próximo dos cristãos que sofrem na Palestina e em Israel, bem como do povo israelita e palestiniano. É preocupante o crescente clima de antissemitismo que se está a espalhar por todo o mundo. E, ao mesmo tempo, o meu pensamento dirige-se ao povo, em particular, à comunidade cristã de Gaza, onde o terrível conflito continua a gerar morte e destruição e a provocar uma situação humanitária dramática e ignóbil. Apelo às partes beligerantes que cheguem a um cessar-fogo, que se libertem os reféns e se preste assistência à população faminta, desejosa de um futuro de paz!

Rezemos pelas comunidades cristãs do Líbano e da Síria – este último país a atravessar uma fase delicada da sua história –, que anseiam por estabilidade e participação no futuro das respetivas nações. Exorto toda a Igreja a acompanhar com atenção e oração os cristãos do amado Médio Oriente.

Dirijo também um pensamento especial ao povo do Iémen, que está a viver uma das piores crises humanitárias “prolongadas” do mundo devido à guerra, e convido todos a encontrar soluções através de um diálogo construtivo.

Que Cristo ressuscitado derrame o dom pascal da paz sobre a martirizada Ucrânia e encoraje as partes envolvidas a prosseguirem os seus esforços para alcançar uma paz justa e duradoura.

Neste dia de festa, recordemos o Sul do Cáucaso e rezemos pela rápida assinatura e aplicação de um definitivo Acordo de paz entre a Arménia e o Azerbaijão, que leve à tão desejada reconciliação na região.

Que a luz da Páscoa inspire propósitos de concórdia nos Balcãs Ocidentais e apoie os responsáveis políticos a trabalhar para evitar uma escalada de tensões e crises, bem como inspire os parceiros da região a rejeitar comportamentos perigosos e desestabilizadores.

Que Cristo ressuscitado, nossa esperança, conceda paz e conforto aos povos africanos vítimas de violência e conflitos, especialmente na República Democrática do Congo, no Sudão e no Sudão do Sul, e apoie todos quantos sofrem devido às tensões no Sahel, no Corno de África e na Região dos Grandes Lagos, tal como os cristãos que em muitos lugares não podem professar livremente a fé.

Não é possível haver paz onde não há liberdade religiosa ou onde não há liberdade de pensamento nem de expressão, nem respeito pela opinião dos outros.

Não é possível haver paz sem um verdadeiro desarmamento! A necessidade que cada povo sente de garantir a sua própria defesa não pode transformar-se numa corrida generalizada ao armamento. A luz da Páscoa incita-nos a derrubar as barreiras que criam divisões e que acarretam consequências políticas e económicas. Incita-nos a cuidar uns dos outros, a aumentar a solidariedade mútua, a trabalhar em prol do desenvolvimento integral de cada pessoa humana.

Neste momento, não falte a nossa ajuda ao povo do Myanmar que, atormentado por anos de conflito armado, enfrenta com coragem e paciência as consequências do devastador sismo em Sagaing, causador da morte de milhares de pessoas e de sofrimento para muitos sobreviventes, incluindo órfãos e idosos. Rezemos pelas vítimas e pelos seus entes queridos e agradeçamos de todo o coração a generosidade dos voluntários que levam a cabo as operações de socorro. O anúncio do cessar-fogo por parte de vários intervenientes no país é um sinal de esperança para todo o Myanmar.

Apelo a todos os que, no mundo, têm responsabilidades políticas para que não cedam à lógica do medo que fecha, mas usem os recursos disponíveis para ajudar os necessitados, combater a fome e promover iniciativas que favoreçam o desenvolvimento. Estas são as “armas” da paz: aquelas que constroem o futuro, em vez de espalhar morte!

Que o princípio da humanidade nunca deixe de ser o eixo do nosso agir quotidiano. Perante a crueldade dos conflitos que atingem civis indefesos, atacam escolas e hospitais e agentes humanitários, não podemos esquecer que não são atingidos alvos, mas pessoas com alma e dignidade.

E, neste ano jubilar, que a Páscoa seja também uma ocasião propícia para libertar os prisioneiros de guerra e os presos políticos!

Queridos irmãos e irmãs

Na Páscoa do Senhor, a morte e a vida enfrentaram-se num admirável combate, mas agora o Senhor vive para sempre (cf. Sequência Pascal) e infunde em cada um de nós a certeza de que somos igualmente chamados a participar na vida que não tem fim, na qual já não se ouvirá o fragor das armas nem os ecos da morte. Entreguemo-nos a Ele, o único que pode renovar todas as coisas (cf. Ap 21, 5)!

Feliz Páscoa para todos!


Copyright © Dicastero per la Comunicazione - Libreria Editrice Vaticana

https://www.vatican.va/content/francesco/pt/messages/urbi/documents/20250420-urbi-et-orbi-pasqua.html

quarta-feira, 16 de outubro de 2024

Carlos Coutinho - [As clarissas em Portugal]



* Carlos Coutinho

2024 10 16

JULGO que poucos serão os conhecedores de que as clarissas são as autoencurraladas monjas da Ordem de Santa Clara., organização católica romana que dispôs de um enorme poder económico e político-militar, instalada que foi num imponente convento edificado às suas ordens na foz de um rio desprovido de asas, o Ave, em Vila do Conde, terra do poeta presencista que ao vai “por aí”, José Régio e que era colecionador de crucifixos, além de irmão de um notável pintor, Júlio, que também escrevia versos.

   Muito menos ainda serão os que sabem ter a Ordem de Santa Clara, meio século após ter chegado a Portugal, abriu em Lamego, Alto Douro, em 1254, o seu primeiro convento, sob a jurisdição dos franciscanos, que gostavam de “escadas a subir para o céu”, tendo alegadamente surgido de um sonho que Teresa Martins e Afonso Sanches, filho bastardo de D. Dinis, em que um “fumo odorífero” brotava do interior da terra. Aliás, segundo o cronista franciscano Manuel da Esperança, na sua “Corte da Glória”, tal foi um fenómeno recorrente em Portugal, em diferentes séculos e lugares, tendo o também franciscano e cronista frei Fernando da Soledade deixado escrito que uma mulher de “aprovada virtude” sonhou igualmente, no século XVI, com os mesmos odores no mesmo lugar, o que levou  mais tarde a rainha D. Leonor, a das misericórdias, a  ter a mesma “visão” aromática e a mandar construir em Lisboa o Convento da Madre de Deus que agora, para desgosto de muitos turistas, tem as portas sempre encerradas, não vá o Diabo tecê-las.

      De acordo com a sua carta de fundação, o ascetário de Vila do Conde destinava-se a jovens fidalgas descendentes de famílias nobres caídas em ruina. O regime era de clausura absoluta e, em contraste com o riquíssimo património do mosteiro, “tudo era muito pobre”, garante frei Fernando da Soledade: as freiras andavam descalças e vestiam apenas uma túnica de sarja ou um silício  de tecido grosseiro; nas celas tinham como cama alguns ramos de carqueja e cobertas pobres; consumiam dietas frugais de peixe e vinho, água e pão.

   Francamente, para mim, andar sem cuecas ainda vá lá - já tenho visto gente assim -, mas dormir em cima de uns agrestes ramos de carqueja, só as brasas com que se cozia o pão e o arroz do forno na minha casa da infância.

   Havia, no entanto, fartura por ali. Pescava-se no rio Ave trutas, sáveis e lampreias e no porto de mar as embarcações dos pescadores locais prodigalizavam peixe todo o ano. As searas tinham abundância de trigo, milho e centeio, árvores de fruto e boas hortaliças. Duas vezes por mês, havia feira franca no largo principal e a pacatez estabelecida era apenas quebrada uma vez por ano, durante a grande Feira de Santo Amar, que durava três dias e era montada no terreiro da capela homónima. 

   A vila, segundo a investigadora Maria José Oliveira, era pequena, mas bem dotada de autoridades locais – tinha alcaide e três vereadores, juízes de fora, dos órfãos da alfândega, escrivães e tabeliães, procurador do concelho e almoxarife, instituições públicas – (câmara, tribunal, casa da misericórdia, hospital e cadeia). Nenhuma notabilidade, porém, conseguia competir com o poder das freiras de Santa Clara, proprietárias de um vasto conjunto de herdades, coutos, lugares e vilas que mantiveram ferreamente os seus bens, rendas, padroados e aforações durante mais de cinco séculos. Em alguns momentos, esse poder foi disputado e guerreado com corregedorias, provisores e cúpulas eclesiásticas. 

   Em 1511, por exemplo, o bispo de Ceuta excomungou-as, depois de elas se terem barricado no convento, trancando portas e encerrando as igrejas, como protesto contra reformas decretadas pela Igreja Curiosamente, diz a investigadora, o mesmo método foi replicado no ano passado num convento de Burgos, Espanha, por freiras também da Ordem de Santa Clara). 

   Por vezes, irrompiam motins e rebeliões internas, com as clarissas a exigirem mudanças na cúpula conventual, alegando inquietações e injustiças, como regista abundante documentação do século XVI, quando o mosteiro deixou de ter o senhorio de Vila do Conde, mas a sua influência a diminuiu: a abadessa continuava com o privilégio de nomear diretamente as autoridades administrativas da terra: mantinha, terras, rendas, direitos reais, dízimos, tributos sobre o peixe, o pão e o sal; e eram donatárias da barca de passagem do rio Ave que lhes garantia opulentas receitas. 

   Quem diria…

https://www.facebook.com/carlos.coutinho.7186896

domingo, 30 de junho de 2024

Mauro Armanino - HÁ SEMPRE UMA PRIMEIRA VEZ


domingo, 23 de junho de 2024

Publico na minha coluna este texto de Mauro Armanino, missionário em Niamey (Níger), uma voz que vem da Igreja e com a qual só posso concordar inteiramente.

Giorgio Agamben

Sempre há uma primeira vez

Na tarde deste dia 14 de junho, o Papa Francisco fez a viagem a Borgo Egnazia, balneário na Puglia, na Itália, para participar da cúpula do G7, que reúne as 7 grandes potências econômicas mundiais. Uma novidade histórica, uma vez que nenhum papa tinha participado anteriormente no G7. (Agência Zenit Vaticano)

É difícil dizer quanto de evangelho há nesta presença e quanto de diplomacia vaticana que, como se sabe, aparece entre as mais experimentadas e clarividentes. No entanto, o que surpreende é, antes de mais, o próprio facto de o Papa, representante da Igreja Católica, ter sido convidado para este tipo de cimeira que reúne algumas das pessoas “poderosas” na política e na economia mundiais.

O convite do Papa, por razões não difíceis de discernir, é já um sinal e uma mensagem cuja escolha trágica não pode deixar de deixar marcas no presente e no futuro do papado e da própria Igreja. Ser convidado para a cimeira de alguns dos países mais ricos e poderosos do mundo significa dar “garantias” suficientes ao sistema para que este possa perpetuar-se ou pelo menos continuar a legitimar-se.

Ter aceitado o convite (ou então a proposta veio do Vaticano e aceite pelos altos diplomatas), como fez o Papa, não é senão a enésima e patética tentativa de acompanhar, como “capelão da corte”, o sistema actual que, tal como o capitalismo do qual é a expressão nasceu e cresceu sem coração. Não devemos esquecer que os membros desta cimeira são corresponsáveis ​​ou apoiantes da produção, venda e utilização de armas em zonas de guerra. São, portanto, pessoas que têm sangue nas mãos.

Por outro lado, parece típico deste pontificado insondável e ambíguo atuar em todas as frentes com a mesma facilidade descarada. Conhecer e valorizar os movimentos sociais. Assumir os pobres como um elemento transformador do sistema (de acordo com lições latino-americanas bem assimiladas). Proteger os migrantes na sua busca do futuro e falar das “periferias” das quais deveria surgir um mundo novo e uma Igreja que escuta. Isto e muito mais na ordem do dia, sem esquecer as inúmeras vezes em que foi necessário esclarecer, retificar, contrariar o que foi afirmado no dia anterior num dos muitos discursos lidos ou improvisados.

Ao mesmo tempo, o próprio pontífice (uma verdadeira ponte entre diferentes lados) acompanha e celebra uma aliança do Vaticano com o “Capitalismo Inclusivo” que vê entre os seus membros e promotores os mais estimados magnatas do capitalismo globalizado. Com a crise manipulada da Covid, o atual papa tocou no pior que se poderia esperar de qualquer político hacker.

A obrigação de vacinação de todos os funcionários do Estado do Vaticano, sob pena de demissão imediata, o firme convite feito aos fiéis cristãos para se vacinarem “como um gesto de amor” e os encontros mais ou menos “secretos” com os chefes da indústria da vacinação, Bourla. Apesar dos danos causados ​​e verificados, do aumento da mortalidade nos países que mais administraram as ‘vacinas’, nem uma única palavra de atenção escapou à atenção do Papa para aqueles que sofreram por causa do seu firme convite a vacinarem-se, muito menos o oficial de pedido de perdão por errar o alvo. Ele nunca se desculpou pela falta de respeito pelos direitos dos funcionários que poderiam ter escolhido ou não ser vacinados com total liberdade de consciência, como há muito sublinham os documentos da Igreja e da medicina oficial.

A aparência “democrática” deste papado é então contrariada por protagonismos na vida pública quotidiana que se exibem de forma asfixiante, a ponto de nos perguntarmos se ainda existe uma conferência episcopal italiana digna desse nome. Em todos os lugares e sobre todos os temas esperamos uma palavra, uma alusão e sobretudo uma confirmação. Mesmo nos programas televisivos acompanhados por um grande público, onde se tem o direito e o prazer de ouvir o que o Papa Bergoglio diz, apoia, propõe e sobretudo alude.

E, finalmente, a participação física na cimeira do G7 que incluiu outros convidados conhecidos, mas não a Rússia e a China, por exemplo. Convidados, acolhidos e finalmente assimilados aos poderosos, entre aqueles que têm o direito de estar presentes, ouvidos e ouvidos. Para falar de inteligência artificial na qual, ao que parece, o Vaticano assumiu um papel não negligenciável e naturalmente apreciado. Uma Igreja como sinal de contradição para os impérios de hoje parece ter saído de moda. Estar ao lado do poder do momento e ao mesmo tempo defender os pobres levanta suspeitas sobre a autenticidade e a sinceridade daqueles que brincam de fazer um espetáculo para o público.

Nenhum pobre foi convidado para a cimeira mencionada. Num passado não muito distante, por exemplo no G8 de Génova, foi apresentado como um orgulho da cimeira convidar pessoas de determinados países que nos ajudassem a não esquecer que existe também e sobretudo um outro mundo. Aquilo a que o Papa muitas vezes alude e que se torna visível nas guerras, nas migrações e nas terras raras... a ser explorado por razões ecológicas bem recordadas pela última exortação, também a título de uma versão única do mundo.

A presença do Papa entre os “grandes homens” do sistema dói, preocupa e envergonha aqueles que pensavam que escolher os pobres e o seu caminho era não abrir caminho entre os poderosos para se tornar o seu “capelão” e, em última análise, o seu fiador. É a exibição da traição ao usar os rostos e o silêncio dos pobres para depois sentar-se à mesa dos ricos e poderosos.

Mauro Armanino, Niamey, da areia e dos pobres do Níger, 15 de junho de 2024

Quodlibet

Postado por O BÁRBARO às 16:30 

Imagem - Papa Francisco e Joe Biden na Cimeira do G7 (2024 06 14)


sábado, 15 de junho de 2024

Anselmo Borges - O humor, o riso e o divino

* Anselmo Borges

Pediram-me uma vez uma reflexão precisamente sobre o tema em epígrafe. Aí fica uma tentativa. Sobre Deus que sabemos nós? Ele é infinito e está para lá de tudo o que possamos pensar ou dizer. O que sabemos dEle sabemo-lo através de Jesus, a sua revelação no mundo.

Através de Jesus, sabemos que Deus é, como se lê na Primeira Carta de São João, Agapê: Amor incondicional. Mas o Evangelho segundo São João também diz que Deus é Logos: Razão, Inteligência e que tudo foi criado pelo Logos. Por isso, Deus tem sentido de humor, pois o humor é sinal de inteligência. Não é o humor fino revelador de uma inteligência fina?

Logo no primeiro livro da Bíblia, o Génesis, há uma passo belíssimo em conexão com o riso. "O Senhor apareceu a Abraão quando ele estava sentado à porta da sua tenda", sob a figura de três homens. "Onde está Sara, tua mulher?" Ele respondeu: "Está aqui na tenda. Um deles disse: Passarei novamente pela tua casa dentro de um ano, nesta mesma época, e Sara, tua mulher, terá já um filho". Ora, Sara estava a escutar à entrada da tenda. Abraão e Sara eram já velhos, e Sara já não estava em idade de ter filhos. Sara riu-se consigo mesma e pensou: "Velha como estou, poderei ainda ter esta alegria, sendo também velho o meu senhor?"." O que é facto é que "o Senhor visitou Sara, como lhe tinha dito, e realizou nela o que lhe prometera. Sara concebeu e, na data marcada por Deus, deu um filho a Abraão, quando este era já velho. Ao filho que lhe nasceu de Sara deu Abraão o nome de Isaac. Abraão tinha cem anos quando nasceu Isaac, seu filho. Sara disse: Deus concedeu-me uma alegria, e todos quantos o souberem alegrar-se-ão comigo."

Há aqui dois tipos de riso: Sara ri-se para dentro: como é possível, velha, ter um filho? Mas ao filho é dado o nome de Isaac, que, em hebraico, quer dizer "riso", sendo aqui o riso um riso intenso de alegria: Isaac também quer dizer "aquele que traz alegria".

De Jesus diz-nos o Evangelho que chorou: chorou pela morte do seu amigo Lázaro, também sobre Jerusalém. Não se diz que riu. O nome da rosa, de Umberto Eco, anda também à volta dessa questão. Mas já Santo Tomás de Aquino observou que é evidente que Jesus riu. A prova: Jesus é homem e rir é característica essencial do ser humano. Jesus participou em festas de casamento e alguém imagina uma festa de casamento sem risos, sem piadas festivas? O Evangelho testemunha que Jesus experienciou o melhor sentimento face à vida e ao seu milagre: o do maravilhamento e do contentamento.

O humor e o riso, repito, são um sinal evidente de inteligência, desdramatizam a vida, permitem viver de modo sadio consigo próprio, fazem bem à saúde, abrem transcendências. A Igreja está atravessada pelo bom humor, porque "um santo triste é um triste santo". E há piadas fatais. Lá está o dito famoso: ridendo castigat mores: a rir castiga-se e corrige-se os costumes. Gil Vicente foi exemplar nisso. Digo: ai da Igreja e dos crentes sem a crítica mordaz, ácida, pela palavra e pela caricatura! O que não se pode é cair na boçalidade, pois esta apenas significa falta de inteligência. O riso também cura a vaidade oca: "Mesmo no mais alto trono do mundo, está-se sentado sobre o cu", escreveu Montaigne.

Na Idade Média, realizava-se a chamada Festa dos Loucos, uma crítica brutal ao poder eclesiástico. Pegava-se num subdiácono, o grau mais baixo da hierarquia, era vestido de bispo, colocado em cima de um burro, entrava na igreja com a face voltada para a cauda, de costas para o altar. Em momentos fundamentais da liturgia, o celebrante e o povo zurravam. Na transmissão simbólica do báculo episcopal, rezava-se o Magnificat naquele passo: "e Deus derrubou os poderosos e exaltou os humildes." Chamada a pronunciar-se, a Faculdade de Teologia de Paris, justificou-a com a necessidade de dar expansão à crítica, voltando depois a ordem.

A propósito da força crítica da piada e da caricatura, fica aí esta sobre o Vaticano e todo aquele luxo, que blasfema do Evangelho de Jesus, no fausto de uma procissão com cardeais, arcebispos, bispos, monsenhores... Veio São Pedro à janela do Céu e viu aquilo e, estarrecido, chamou Jesus, que olhou e apenas comentou: "E pensarmos nós, Pedro, que começámos aquilo, entrando de burro em Jerusalém onde fui crucificado... Lembras-te?" Por isso, respondi uma vez a uma jornalista: "Não. Jesus não entraria no Vaticano, porque não o deixariam entrar."

Francisco socorre-se também do bom humor, e todos os dias reza a Oração do bom humor, oração atribuída a São Tomás Moro, o autor de A Utopia, o ex-chanceler que não se esqueceu de levar a gorjeta para o carrasco que ia decapitá-lo. Francisco recomendou-a também aos membros da Cúria Romana, onde tem tantos adversários e até inimigos, a quem falta o bom humor divino: "Dá-me, Senhor, uma boa digestão e também algo para digerir./ Dá-me um corpo saudável e o bom humor necessário para mantê-lo./Dá-me uma alma simples que sabe valorizar tudo o que é bom/ e que não se amedronta facilmente diante do mal, /mas, pelo contrário, encontra os meios para voltar a colocar as coisas no seu lugar./ Concede-me, Senhor, uma alma/ que não conhece o tédio,/ os resmungos,/ os suspiros/ e as lamentações,/ nem os excessos de stress por causa desse estorvo chamado "Eu"./ Dá-me, Senhor, o sentido do bom humor./ Concede-me a graça de ser capaz de uma boa piada, uma boa piada para descobrir na vida um pouco de alegria/ e poder partilhá-la com os outros./ Ámen."

08 julho 2022

Padre e professor de Filosofia.

Escreve de acordo com a antiga ortografia

https://www.dn.pt/opiniao/amp/o-humor-o-riso-e-o-divino-15003359.html/

Anselmo Borges - O cómico e o riso no Vaticano


*  Anselmo Borges

 

1. Este texto foi escrito antes da realização de um acontecimento que julgo muito significativo e que teria lugar no Vaticano no dia de ontem: o encontro do Papa Francisco com mais de 100 humoristas de todo o mundo, entre eles Joana Marques, Maria Rueff e Ricardo Araújo Pereira.

Um encontro organizado pelo Dicastério para a Cultura e a Educação e pelo Dicastério da Comunicação. O seu objectivo: “estabelecer um diálogo entre a Igreja Católica e os humoristas”. “Francisco reconhece o grande impacto que a arte da comédia tem no mundo da cultura contemporânea. Através do talento humorístico e do valor unificador do riso nos dias de hoje, são oferecidas reflexões únicas sobre a condição humana e a situação histórica. Além disso, a arte da comédia pode contribuir para um mundo mais empático e solidário”, referia o comunicado do Vaticano, acrescentando que “o encontro entre Francisco e os actores cómicos do mundo pretende celebrar a beleza da diversidade humana e promover uma mensagem de paz, amor e solidariedade, e promete ser um momento significativo de diálogo intercultural de partilha de alegria e esperança.”

2. Estando a escrever antes do acontecimento, só posso esperar que assim seja. E, sobre o tema, deixo aí algumas reflexões, já por vezes aqui expandidas.

A Igreja oficial nunca se deu muito bem com o humor e o riso. Por exemplo, ainda vivi tempos nos quais durante o Carnaval, nos seminários, havia a chamada “Exposição do Santíssimo Sacramento” e durante o dia e a noite rezava-se pelos pecadores e fazia-se penitência em reparação pelos pecados daqueles dias. Sou sincero: nunca percebi em que diferiam os pecados do Carnaval dos pecados dos outros dias.

Até se generalizou a ideia de que Jesus nunca se riu. Na verdade, de Jesus diz-nos o Evangelho que chorou: chorou pela morte do seu amigo Lázaro e Jerusalém... Não se diz que riu. Mas já Santo Tomás de Aquino observou que é evidente que Jesus riu. A prova: Jesus é homem e rir é característica essencial, distintiva, do ser humano. Jesus participou em festas de casamento e alguém imagina uma festa de casamento sem risos? Uma boa piada pode estabelecer pontes, o riso é cura. Lá está Kant: para aliviar as agruras da vida, o Céu deu-nos três coisas: “a esperança, o sono e o riso”.

 Digo: ai da Igreja e dos crentes, ai das instituições, sem a crítica por vezes mordaz, que pode ajudar a curar. Só nas ditaduras é que não se pode fazer humor nem rir dos poderes instituídos. Ai de cada uma e cada um de nós, se não souber rir-se de si mesmo, de si mesma, das suas manias e disparates… O que não se pode – não se deveria – é cair no riso alarve, na piada boçal e ofensiva, que apenas significam falta de inteligência. Ah! o riso também ajuda a curar a vaidade oca, e ele há tanta, tanta vaidade oca: “Mesmo no mais alto trono do mundo, está-se sentado sobre o cu”, escreveu Montaigne.

Na Idade Média, realizava-se a chamada Festa dos Loucos, uma crítica brutal ao poder eclesiástico. Elegia-se, entre os subdiáconos, um senhor da festa, designado “Bispo”. Esse subdiácono, o grau mais baixo da hierarquia, era vestido de Bispo, colocado em cima de um burro, e entrava na igreja com a face voltada para a cauda, de costas para o altar. Em certos momentos, o celebrante e o povo zurravam. Na entrega simbólica do “báculo” episcopal entoava-se o Magnificat – o hino de louvor que o Evangelho coloca na boca de Maria – naquele passo: “Deus derrubou os poderosos e exaltou os humildes.” Sobre a Festa dos Loucos pronunciou-se a Faculdade de Teologia de Paris em 1444, justificando-a: “Os nossos eminentes antepassados permitiram esta festa. Porque haveria ela de ser-nos interdita?” Neste descalabro burlesco, dever-se-ia ver, no limite, a urgência de não confundir o Sagrado em si mesmo com as mais variadas formas idolátricas com que tantas vezes os crentes se lhe dirigem.

A propósito da força crítica da piada e da caricatura, fica aí esta sobre o Vaticano e todo aquele luxo, que blasfema do Evangelho de Jesus, no fausto de uma procissão com cardeais, arcebispos, bispos, monsenhores, com mitras, tricórnios, alguns vestidos de púrpura… Aconteceu que São Pedro veio à janela do Céu e viu aquilo. Estarrecido, chamou Jesus, que olhou e apenas disse: “E pensarmos nós, Pedro, que começámos aquilo, entrando de burro em Jerusalém onde fui crucificado pelos poderes do Templo e do Império... Lembras-te?

Sim, Francisco socorre-se também do bom humor, e todos os dias reza a “Oração do bom humor”, oração atribuída a São Tomás Moro, o autor de A Utopia, o ex-chanceler que não se esqueceu de levar a gorjeta para o carrasco que ia decapitá-lo. Francisco recomendou-a também aos membros da Cúria Romana, onde tem tantos adversários e até inimigos, a quem falta o bom humor divino: “Dá-me, Senhor, uma boa digestão e também algo para digerir./ Dá-me um corpo saudável e o bom humor necessário para mantê-lo./ Dá-me uma alma simples que sabe valorizar tudo o que é bom/ e que não se amedronta facilmente diante do mal, /mas, pelo contrário, encontra os meios para voltar a colocar as coisas no seu lugar./ Concede-me, Senhor, uma alma/ que não conhece o tédio,/ os resmungos,/ os suspiros/ e as lamentações,/ nem os excessos de stress por causa desse estorvo chamado ‘Eu’./ Dá - me, Senhor, o sentido do bom humor./ Concede-me a graça de ser capaz de uma boa piada, uma boa piada para descobrir na vida um pouco de alegria/ e poder partilhá-la com os outros./ Ámen.”

 

 15 junho 2024

Padre e professor de Filosofia. Escreve de acordo com a antiga ortografia

https://www.dn.pt/6835316300/o-comico-e-o-riso-no-vaticano/

terça-feira, 23 de janeiro de 2024

Carlos Coutinho - Sangue e vinho

 


Carlos Coutinho

POUCAS expressões haverá tão falsas e tão mal aplicadas como a de “pagar com a mesma moeda”, já que, literalmente, se alguém me “paga com a mesma moeda”, esse alguém apenas está a devolver-me a moeda com que eu lhe tinha pagado, seja um elogio, um piscar de olhos, uma carícia, uma ofensa ou um pontapé. O que mostra bem como, até em tempo seco, persiste escorregadio o idioma português, mesmo em pleno século XXI.

   Não me ocorreu ontem esta questão, quando eu aqui falava de sangue e de vinho, o que, bem vistas as coisas, o próprio acontecer quotidiano é uma coincidência aleatória de situações equívocas, ou pior, contraditórias entre si, reformuláveis ao gosto do freguês e desprezíveis à luz da causalidade involuntária.

   Hoje, por exemplo, estava na minha agenda, sucessivamente e sem apelo nem agravo, despertar involuntariamente, ao som da “Rapsódia Húngara n.º 15 de Schumann, tomar um pequeno almoço quase invariável, ir ler o jornal para o café do costume, seguir para um velório no momento apropriado, integrar-me no funeral e, ao fim do dia, partir para Lisboa, onde me espera um jantar familiar com a entrega das prendas de natal que, também por imposição de agenda, vão chegar às mãos dos destinatários com um mês de atraso.

   Imagine-se, então, como teria evoluído a Humanidade a partir do dia 22 de janeiro de 1506, com o arranque da Guarda Suíça Pontifícia (em latim, Custodes Helvetici e em italiano Guardie Svizzere) que ficou responsável pela segurança do Papa.

   Hoje, este grupo carnavalesco constitui as forças armadas da Cidade do Vaticano e é composto por 5 oficiais, 26 sargentos e cabos e 78 soldados. Ainda por cima, trata-se da única guarda no mundo cuja bandeira é alterada sempre que muda o chefe de Estado, pois contém o emblema pessoal do novo papa

   Inicialmente, a Guarda Suíça era um conjunto de soldados mercenários suíços que se fartaram de combater por diversas potências europeias entre os séculos XV e XIX. Agora só servem o Vaticano e nasceram do atendimento a uma solicitação de proteção feita em 1503 pelo Papa Júlio II aos nobres suíços.

   Cerca de 150 nobres tidos como os melhores e mais corajosos chegaram a Roma, idos de Zurique, Uri, Unterwalden e Lucerna. O seu comandante era o capitão Kaspar von Santoesilenen.

   A batalha mais expressiva destes guerreiros a soldo foi em no dia 6 de maio de 1527, quando as tropas invasoras imperiais de Carlos V de Habsburgo em guerra com Francisco I, entraram em Roma.

   O exército imperial era composto de cerca de 18 mil mercenários. Em frente à Basílica de S. Pedro e, depois, nas imediações do altar-mor, a Guarda Suíça lutou contra cerca de mil soldados alemães e espanhóis. Combateram ferozmente, formando um círculo â volta do Papa à volta do Papa Clemente VII, protendo-o e levando-o logo que possível para o Castelo de Santo Ângelo, onde ficou em segurança.

   Faleceram na refrega 147 guardas, mas em contrapartida 900 dos mil mercenários do assalto caíram mortos pelas alabardas dos suíços.

   Saiba-se, já agora, que o Papa Pio V (1566-1572) enviou a Guarda Suíça para combater contra os turcos na famosa Batalha de Lepanto. Com Pio VI, a guarda foi dissolvida, já que este papa foi enviado para o exílio por Napoleão, e voltou a formar-se em 1801, tendo desempenhado, em 1848, um papel decisivo na defesa do Palácio Apostólico, frente aos revolucionários nacionalistas italianos.

   Quando a Alemanha nazi ocupou Roma, em setembro de 1943, duas semanas depois de eu nascer, a Guarda Suíça e as outras unidades que na época constituíam as formas armadas papais, como a Guarda Palatina, foram colocadas em estado de alerta.

   Os guardas trocaram as alabardas e as espadas por espingardas Mauser 98K.  Nessa altura a Guarda tinha apenas 60 homens, pelo que poderia apenas ter feito uma resistência simbólica a qualquer ataque. No próprio dia em que os alemães ocuparam Roma, Pio XII, muito ligado aos tedescos, proibiu a Guarda Suíça de derramar sangue em sua defesa.

   Desde a tentativa de assassínio de João Paulo II, a 13 de maio de 1981, as funções não cerimoniais da guarda passaram a receber uma maior atenção. Os soldados passaram a utilizar pequenas armas de fogo e atuar como uma guarda pessoal moderna, inclusive com membros à paisana acompanhando o Papa nas viagens ao estrangeiro.

   Em 4 de maio de 1998, o coronel da Guarda Suíça, de nome Alois limpou o sarampo a sua mulher, Gladys Meza Romero, bem como ao vice-cabo Cédric Tornay, já que foram encontrados mortos no apartamento de Estermann. O que estavam a fazer não consta dos documentos, mas a versão oficial do Vaticano atribui a responsabilidade do delito ao vice-cabo Tornay.

   Nas comemorações do 500.º aniversário da Guarda Suíça, em abril de 2006, 80 ex-guardas marcharam de Beliinzona, no Sul da Suíça, para Roma, fazendo o mesmo trajeto da marcha dos 200 guardas suíços originais que assumiram o serviço papal em 1505. 

    Grande caminhada, sem dúvida, mas bem regada.

   Outras efemérides datadas de 22 de janeiro podem, no entanto, ser para aqui carreadas:

   1808 — Chegada ao Brasil da família real portuguesa que fugiu à inevitável captura na invasão francesa iniciada dois meses antes.

   1905 — Domingo Sangrento em São Petersburgo, Rússia czarista, iniciando de uma revolução fracassada, e, nos EUA, criação do Central Intelligence Group, primeiro nome da atual CIA.

   E hoje o Presidente Lyndon B. Johnson, que levou até ao genocídio a guerra que Kennedy lhe deixara no Vietname, faria 116 anos, se não tivesse morrido em 1973.


2024 01 23

           IMAGEM - Membros da Guarda Pontifícia marchando dentro da   Basílica de S. Pedro 


https://www.facebook.com/carlos.coutinho.7186896/posts/pfbid0QY6JwuTrBrox6zanRaYJckKLtu1agnoaaxTGhbxVNiBbw5ZxLyRdL3ruoDSZMLp4l

terça-feira, 15 de agosto de 2023

Fernanda Câncio - Clericalismo e anticlericalismo, uma introdução

 OPINIÃO

* Fernanda Câncio 

15 Agosto 2023 

Mais de um século após a 1ª República e no ano em que finalmente se revelou a diabólica dimensão dos crimes de abuso na Igreja Católica portuguesa, descobrimos que um furor clerical tomou conta dos representantes do Estado e das autarquias, e que ser anticlerical é descrito como ódio e fobia. Há coisas do demónio.

  •  

Achava que já tinha escrito que chegasse a propósito da Jornada Mundial da Juventude, mas a possessão beata dos representantes do Estado e autarquias portuguesas não permite mudar de assunto.

Não bastou, portanto, torrar dezenas de milhões de euros numa semana de propaganda religiosa de uma igreja, nem vermos o primeiro-ministro a determinar, definitivo e autocrático, como "absurdas essas polémicas" - as sobre os gastos - assegurando de seguida que o tal retorno incrível que ia haver de todo esse investimento é "imaterial" (em lugares no céu?). Não chegou termos a conversão televisiva do presidente da Câmara de Lisboa em porta-cruzes. Não chegou termos todos os canais de televisão trasladados em canção da boa-nova ou lá como se chama aquilo. Não chegou sermos setenta vezes sete vezes esbofeteados com a certificação de que como "80% do país é católico porque Censos" quem não for católico ou quem, sendo-o, defenda a laicidade tem mais é de ficar bem caladinho e perguntar se querem mais um café ou um copo de água ou umas dezenas de milhões de euros, por obséquio.

Não: tínhamos ainda de ver uma autarquia - a de Oeiras - mandar retirar, na véspera da chegada do papa, um cartaz que, custeado por um crowdfunding de 300 cidadãos, lembrava e honrava, à guisa do memorial prometido que não aconteceu, as 4800 vítimas estimadas de abuso sexual na Igreja Católica portuguesa desde 1950. Tínhamos de ver uma autarquia - a de Loures - "convidar para a missa" os seus munícipes, como se uma missa, católica ou de outro culto qualquer, fosse uma espécie de concerto do Tony Carreira ou dos Xutos oferecido pelo município para alegrar os cidadãos. Tínhamos de ver um autarca - Moedas, de novo - a anunciar que decidira nomear um equipamento público, a ponte sobre o rio Trancão, "Cardeal Dom Manuel Clemente", calcando as regras municipais para a toponímia que implicam não apenas votação camarária e apreciação pela comissão criada para esse efeito como, por regra, só atribuir o nome de quem tenha morrido há pelo menos cinco anos (isto para não falar da genuflexão daquele "Dom"). E tínhamos ainda de ver a conta Twitter oficial da Câmara de Lisboa a "ocultar" (censurar, portanto) respostas a esse anúncio que se limitavam a reproduzir o cartaz com o número de vítimas de abuso, chegando até a bloquear quem assim respondia. Uma conta oficial de uma autarquia a tratar como difamação, insulto ou calúnia os números da comissão nomeada pela própria Igreja Católica.

sábado, 12 de agosto de 2023

António Guerreiro . Deus ex Media

 * António Guerreiro

CRÓNICA ACÇÃO PARALELA  

11 de Agosto de 2023 (Público)

A relação entre os media e a religião, ou antes, entre os media e o catolicismo romano, é um ângulo de análise imperativo para perceber o acontecimento da Jornada Mundial da Juventude. Ali, até os confessionários foram concebidos e “instalados” (no sentido em que se fala de uma instalação artística) para serem telegénicos e resultarem numa “bela” exibição fotográfica e televisiva: eis o eloquente emblema da negociação entre o público e o privado, em que o primeiro goza de grandes vantagens. Esta mediatização, de preferência sob a forma da televisualização, é um fenómeno aceite e promovido nas cerimónias cristãs, mas não é uma prática judaica nem islâmica.

O filósofo Jacques Derrida dedicou a este assunto uma longa intervenção, num colóquio em Paris, em 1997, que teve por título “Surtout pas de journalistes!” (“Sobretudo nada de jornalistas!). Tal injunção, imagina Derrida recorrendo a uma óbvia anacronia, teria sido aquela que Deus, do Velho Testamento, inculcou tacitamente em Abraão, quando o mandou subir ao monte onde deveria sacrificar Isaac, o seu único filho. Para designar o fenómeno fundamentalmente cristão da mundialização televisiva da religião, Derrida engendra um neologismo que evoca a sede romana: “mundialatinização”. No entanto, esta “mundialatinização” está sempre ligada, na sua produção, a fenómenos nacionais. Isso tornou-se muito óbvio na Jornada Mundial da Juventude, em Lisboa. Derrida sugere até que o tão famoso “regresso do religioso” tem de ser avaliado e compreendido em função destas manifestações eminentemente mediáticas.

Como não podia deixar de ser, há um preço a pagar por isto, que a televisão, sobretudo, cobra com juros altíssimos. Consistem esses custos no triunfo do Kitsch. É conhecida uma frase do gramático Pierre Fontanier (1765-1844), no seu tratado sobre as figuras do discurso, sobre os tropos, onde ele diz, ecoando uma afirmação de Boileau, que se produzem mais figuras de estilo, num só dia, no mercado parisiense de Les Halles, do que em toda a Eneida. Do acontecimento religioso da semana passada podemos dizer o mesmo: produziu-se mais Kitsch, em Lisboa, durante uma semana, do que em décadas de produção literária e artística.

Kitsch monumental esteve bem patente nos palcos-altares e em toda a parafernália para ser tele-vista. Quem conhece os gostos e os instrumentos do Kitsch ideológico, encontrava ali material para frutuosas comparações. Mas se quisermos analisar o acontecimento quanto ao fluxo de Kitsch produzido, temos de ir além da concepção tradicional que vê esse conceito por um prisma meramente estético que usamos para identificar os objectos de uma arte de massa, estereotipada, de “mau gosto”. Devemos uma noção de Kitsch muito mais alargada, que não se fica pelas propriedades formais de certos objectos, ao escritor vienense Hermann Broch, que foi ao ponto de elaborar filosoficamente o que seria o Kitsch como “modo de vida”, abrindo assim essa noção ao registo mais vasto da atitude existencial e a um tipo de actividades e experiências humanas. Aquela emoção estética a que assistimos, a satisfação emocionada com que cada imagem, cada testemunho, cada relato, cada comentário, cada citação, diziam uma única coisa, “vejam como é belo e emocionante!”, é um gesto que consiste em olhar-se ao espelho do embelezamento, fazendo surgir imediatamente a mentira do Kitsch.

Este “vejam como é belo!” ou “vejam como nos satisfazemos de emoção pela emoção que nós próprios produzimos” é uma ilustração perfeita do modo como Broch definiu o Kitsch: a subversão da ética pelo efeito estético. Não é o acontecimento em si que é Kitsch, não estou a sugerir que um acontecimento religioso como aquele que teve lugar em Lisboa tem, em primeiro lugar, um vínculo necessário com o Kitsch.

Kitsch é a sua encenação, o modo como ele é produzido e reproduzido pelos media, isto é, o discurso e as imagens de segundo grau que ele engendra e que, muito embora fazendo parte da lógica da mediatização cristã, muito facilmente vão para além dos seus próprios fins. Há momentos em que o Kitsch se pode tornar uma coisa nauseabunda e é difícil imaginar que a própria hierarquia da Igreja não o reconheça e não se sinta incomodada por ela. A vida Kitscht visa fazer coincidir a esfera do ideal com a esfera da realidade, aquilo a que Broch chamou “a ligação entre o céu e a terra”. Momentos desses, sobretudo nas televisões, fluíram ao longo da semana numa torrente imparável. Foi um dilúvio.

Livro de recitações

“Cada um fala a sua língua, mas entendemo-nos todos porque é a linguagem do amor”
In Expresso online, 3/08/2023

Tomo, um pouco ao acaso, este título de uma breve reportagem do Expresso onde se citam as declarações de um “peregrino” a uma jornalista. Kundera, que seguiu a lição de Hermann Broch, para a analisar o “Kitsch ideológico” dos regimes totalitários, concluindo que no mundo idealizado do Kitsch “a merda não existe”, deu este exemplo: uma criança a correr feliz atrás de uma bola num prado florido não tem em si nada de Kitsch. O Kitsch nasce a partir do momento em que alguém diz ou representa assim esse acontecimento: “Vejam como é belo uma criança a correr atrás de uma bola num prado florido!”. Este redobramento, que visa relatar uma verdade emocionante, através do embelezamento, da mentira da linguagem emocional estereotipada e portanto induzida, é aquele que podemos ver neste título (a não ser que ele tenha um sentido irónico), que é apenas uma gota no vasto oceano do Kitsch produzido ao longo de uma semana pela

https://www.publico.pt/2023/08/11/culturaipsilon/cronica/deus-ex-media-2059609

segunda-feira, 7 de agosto de 2023

Carlos Matos Gomes - A religião do Ocidente não é a deste papa

 * Carlos Matos Gomes

2023 08 07

Ese algum ou alguma dos e das coristas que matraquearam vulgaridades e sopraram bolas de sabão sobre a Jornada Mundial da Juventude tivesse perguntado qual a causa pela qual os jovens participantes estariam dispostos a lutar?

Os grandes eventos devem suscitar interrogações. Conta-se que quando Moisés desceu do Sinai com a tábua dos 10 Mandamentos, anunciando que estes lhe haviam sido entregues por Deus, um dos assistentes lhe terá perguntado porque não viera Deus em pessoa transmiti-los. A história não relata o que aconteceu ao interpelante.

As religiões são sempre a transmissão de uma mensagem através de um mensageiro. Os céticos consideram que os mensageiros são os autores das mensagens. e procuram decifrar as mensagens. Os crente acreditam no que os reconforta, o mensageiro é apenas um cantor de canções de embalar. As suas palavras são meros sons que lhes ameniza as angústias. Nas religiões das sociedades mais complexas os crentes que constituem a massa não têm direito de fazer perguntas incómodas aos grandes mensageiros. Resta-lhes ouvir e acreditar no que já acreditavam. Mas há, ou haveria a possibilidade de perguntar o que pensa quem está a meu lado. Não ouvi nem vi alguém a perguntar.

Eu perguntaria o que pensam os jovens católicos (em particular dos franceses) dos jovens suburbanos que participaram nos incêndios e conduziram os motins de há um mês nas cidades francesas. E o que pensam os jovens católicos (em particular os norte-americanos) do embargo a Cuba, da invasão do Iraque, do Afeganistão, e da Síria, esta que até tem uma respeitável comunidade cristã, e o que pensam os jovens italianos sobre os migrantes do norte de África, e aos jovens de África perguntaria o que pensam da extração de matérias-primas dos seus territórios por grandes companhias ocidentais e assim por diante, incluindo o que pensam os sul-americanos da desflorestação da Amazónia ou do genocídio dos indígenas. Havia tantas perguntas a fazer aos jovens que vieram a Lisboa!

Mas no. Os grandes meios de comunicação não estão interessados nas causas das coisas, mas no espetáculo das coisas. Reduziram a interpretação de um grande acontecimento social e político ao mais rasteiro folclore. À semelhança, aliás, do que fazem com o futebol, outro grande fenómeno social, um fenómeno social total, como as religiões, motivador de emoções, gerador de grandes negócios, de interesses de toda a ordem e que é reduzido pelos fabricantes de alienação a qualquer coisa do género: vinte e dois tipos/as de calções a correr atrás de uma bola. Perguntar a um jovem participante nas JMJ porque veio a Lisboa e ficar todo contente ao ouvir a resposta: Ver o papa, equivale a interpelar um adepto do futebol e perguntar-lhe porque veio e ele responder: Vim ver o Ronaldo. As horas em que as câmaras de televisão seguiram o carro do papa são as mesmas em que seguem o autocarro das equipas de futebol a caminho do estádio! Não é um acaso, é uma estratégia de neutralização de questões.

Não existe inocência nas abordagens que a comunicação social de massas faz aos grandes eventos, nem sequer a da incompetência dos repórteres e diretores de comunicação. O primarismo das questões é deliberado, nem é novo, aliás. Comparar o papa da Igreja Católica a uma estrela do futebol até tem antecedentes anedóticos aqui em Portugal, na figura do comendador Santos da Cunha, governador civil de Braga, beato e queirosianamente populista, que numa celebração do 28 de Maio de 1926 se virou para Salazar e lhe atirou com esta pérola: «Vossa Excelência é o Eusébio do governo!» Os atuais comunicadores, com Marcelo Rebelo de Sousa à cabeça não desmerecem de Santos da Cunha bem poderiam ter dito: Vossa santidade é o Messi da nossa Igreja!

Mas a JMJ foi e é mais do que aquilo que as instituições de poder político e religioso pretendem que os cidadãos dela se apercebam. A mensagem do papa esteve e está em contra corrente da ideologia dominante no Ocidente. Daí tudo ter sido feito para a silenciar debaixo do ruído dos fait divers, das bênçãos das criancinhas e dos atiradores nos telhados.

A mensagem do papa Francisco nas Jornadas Mundiais da Juventude centrou-se no “outro”, nos outros, na ideia de aceitar os outros, de servir os outros, numa proposta de generosidade. Esta mensagem é herética, porque a ideologia dominante no Ocidente é centrada no “eu”, no individualismo. Por isso a mensagem centrada no outro foi diluída pelos intérpretes numa calda de vulgaridades e de ridículo que começou logo com a sacudidela de Marcelo à chegada. Estava dado o mote pelo mais alto magistrado da Nação Católica aos jovens católicos. O papa é um boneco. Pensem no papa como uma representação do vosso mundo e não como um estímulo para questionarem os seus fundamentos.

Gostaria de perguntar o que pensam os jovens vindos para JMC do facto de Adam Smith, o filósofo considerado o pai das teorias económicas do capitalismo liberal, a religião dominante à escala global imposta pelo Ocidente cristão, autor de «A causa da riqueza das nações» considerar que o egoísmo das pessoas redunda no bem comum. Que o egoísmo é, então, o motor da sociedade cristã!

Adam Smith não se ficou pela simples enunciação do valor cristão do egoísmo. Explicitou as virtudes do individualismo e do egoísmo: “Na verdade, o indivíduo geralmente não tem intenção de promover o interesse público, nem sabe o quanto o promove. Ao preferir sustentar a atividade doméstica e individual que a destinada à sociedade exterior, ele tem em vista apenas a sua própria segurança; e, ao dirigir essa atividade de maneira que a sua produção seja a de maior valor possível, ele tem em vista apenas o seu lucro. O indivíduo é guiado por uma mão invisível a promover um fim que não fazia parte de sua intenção.”

Isto é, para o grande teorizador do capitalismo em que vivemos, que tem por referência moral o cristianismo nas suas várias igrejas, incluindo a católica romana, “o facto de este fim (o lucro da sociedade) não fazer parte da intenção dos indivíduos nem sempre é o pior para a sociedade. Ao procurar o seu próprio interesse, o indivíduo frequentemente promove o da sociedade de maneira mais eficiente do que quando realmente tem a intenção de promovê-lo.”

Em resumo, o modelo de sociedade que os cristãos — Adam Smith era um cristão fervoroso — impuseram o mundo enaltece o egoísmo como meio de realização individual e o bem da sociedade apenas é considerado um eventual ganho complementar. As faculdades de economia das universidades católicas e cristãs em geral assentam as suas lições na teoria do egoísmo de Adam Smith e não na generosidade.

O que pensam estes jovens católicos do modelo de sociedade fundado por Adam Smith e que até ao presente tem aprimorado e radicalizado os seus princípios de lei da selva e de fé na “mão invisível”, a metáfora que se tornaria a figura mais famosa do liberalismo económico, da concorrência, da vitória dos mais fortes e com menos escrúpulos?


https://cmatosgomes46.medium.com/a-religi%C3%A3o-do-ocidente-n%C3%A3o-%C3%A9-a-deste-papa-c018f5a01245

sábado, 18 de fevereiro de 2023

José Pacheco Pereira - A Igreja, o Demónio e o dr. Freud

Opinião

* José Pacheco Pereira

 

A crítica à IgrejaCatólica não pode ficar apenas pela condenação genérica, implica discutir as causas do abuso sexual de menores e perceber que as raízes do silêncio estão tão dentro como fora dela.

18 de Fevereiro de 2023

A Igreja e os que a desculpam ganham nestes dias o campeonato da hipocrisia em relação à pedofilia. O artigo do PÚBLICO de Susana Peralta mostra e bem que não há nesta matéria qualquer elogio a fazer-lhe, nem ontem, nem hoje. Bem pelo contrário, com Comissão ou sem ela, foi forçada a revelar o que sempre quis e quer esconder. A Igreja Católica Apostólica Romana continua enredada numa moral sexual, na qual se inclui a questão contra naturam do celibato, assim como a menorização das mulheres, que não tem legitimação em qualquer dogma de fé, nem sempre existiu, e é tão histórica como a sua sistemática violação século após século.

Há, no entanto, muito mais hipocrisia para além da que emana da poderosa instituição da Igreja, um verdadeiro poder fáctico, onde a invisibilidade da pedofilia e dos abusos sexuais – convém fazer a distinção – contava com uma rede de cumplicidades de dentro e de fora. Ou seja, a Igreja não foi apenas cúmplice no seu interior, mas contou com uma sociedade à sua volta, nas cidades, nos campos, entre os católicos praticantes e os não-praticantes, entre os incréus, porque um número tão elevado de abusos não podia existir sem muita gente saber e calar.

Aliás, isto não espanta quem conheça a história e saiba que a história destes abusos e a sua forte condenação nos dias de hoje nem sempre foi assim. Como acontece com muito crimes que hoje consideramos hediondos, eles eram razoavelmente consentidos num passado muito próximo. Em grande parte por contiguidade com o local privilegiado da família, que era e continua a ser o terreno mais fértil para todo o tipo de abusos e de crimes. A família só é idílica na literatura cor-de-rosa e no discurso político dos reaccionários, fora disso é um sítio propício a todas as violências, desde a violência doméstica ao bullying e à pedofilia. E, acima de tudo, coberto pelo silêncio de que “entre marido e mulher não metas a colher”, nem entre pai e filha, nem entre tio e sobrinho, etc... E embora seja um regra com muitas excepções, onde há muita miséria, onde se vive amontoado, onde se agride muito porque há pobreza, onde há uma vida de todas as misérias, onde nada se tem, pode-se “servir” de quem está à mão.

Isto explica porque, lá por se passarem numa sacristia ou num seminário, estes crimes não eram vistos assim como tão “violentos” e reprováveis. Era como a mancebia dos padres, ou as suas diligentes “sobrinhas” e “afilhadas”. Milhares de páginas da literatura portuguesa falam de forma séria ou jocosa da distância entre a imposição do celibato e a realidade da sua violação. Os republicanos no seu anticlericalismo não deixaram de tratar os padres, em particular os jesuítas, como uma associação de criminosos, e denúncias de abusos sexuais faziam parte das acusações ao comportamento do clero.


Postal anticlerical republicano DR

É certo que a pedofilia — e insisto de novo: em muitos casos é abusivo falar de pedofilia, devendo antes falar-se de abusos sexuais de menores, que podem incluir a violação — era pouco nomeada e apenas sugerida. Mas a relação de poder entre os padres e freiras em relação aos seus discípulos/as era uma questão que estava bem presente no anticlericalismo republicano, e só foi mitigada nos anos do Estado Novo porque a Censura cortava todas as notícias que sugeriam um comportamento abusivo dos padres. Ou seja, isto não é novo.

Fechava-se os olhos e fecha-se os olhos. Espantam-se com o presente do verbo? Não se espantem. A invisibilidade da pedofilia nos espectáculos, nas artes, na literatura é bastante, mesmo em sectores que vivem da exposição pública e onde é gritante o que se passa. E ninguém se incomoda. O que é que pensam que Gide ia fazer a Marrocos? E nós também temos os nossos Gides, tão explícitos e tão públicos, naquilo que antigamente se chamava pederastia, uma palavra que se tornou maldita pela associação entre a pedofilia e a homossexualidade masculina.

Um caso que várias vezes referi, espantando-me por não provocar qualquer réstia de indignação, é o de um artista de variedades que viveu durante algum tempo às claras, com publicidade, com uma criança, seu “afilhado”, que de uma certa maneira “comprou” aos pais seus empregados. Várias revistas do jetset mostravam a criança, na piscina, em restaurantes, com um padrão comum a outros casos: homem poderoso e com fama e dinheiro que vive numa relação pelo menos ambígua com uma criança filha de uma governante ou de um jardineiro.

Somos todos culpados? Não, não somos todos culpados. Por isso, a crítica à Igreja Católica não pode ficar-se apenas pela condenação genérica, implica discutirem-se as causas dessa atracção pela pedofilia e, em muitos mais casos, pelo abuso sexual de menores, e perceber que as raízes do silêncio face ao comportamento de muitos padres estão tão dentro como fora da Igreja.

Por ambígua que seja a ideia da “miséria sexual”, que não explica a questão bem mais complexa daquilo a que chamamos perversões, onde ela existe o caminho para os abusos está aberto. A Igreja tem todo o direito de pedir aos seus padres a obrigação do celibato, mas deve estar consciente, e estou certo de que está, das “tentações” do mundo. O Demónio e o Dr. Freud sabiam muito bem disso.

O autor é colunista do PÚBLICO

https://www.publico.pt/2023/02/18/opiniao/opiniao/igreja-demonio-dr-freud-2039414