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quinta-feira, 18 de janeiro de 2018

Correia da Fonseca - Talvez um activo em risco



  • Correia da Fonseca 

Talvez um activo em risco
Era um programa habitado pela inteligência e que, transmitido pela RTP2 compreensivelmente por volta da meia-noite dos domingos, terminou agora, esgotadas as treze emissões desde o início previstas. Intitulava-se «Raízes», nele não acontecia mais que uma conversa entre Maria João Seixas e o prof. José Pedro Serra, e quase sempre isso era acontecer muito. Nesta última emissão, falou-se a dada altura da destruição da biblioteca de Alexandria, situada no tempo há bem mais que um par de séculos, e foi então que José Pedro Serra referiu uma projectada ou já por ele empreendida «História Mundial da Destruição dos Livros». Não deixaram de ser então lembrados os autos-de-fé nazis em que foram queimados, em ambiente de sinistra festa, não apenas os livros de Thomas Mann, como Maria João Seixas recordou, mas também obras de outros autores ideologicamente mais à esquerda. E também deverá ter sido referida, ainda que sem as demoras que o assunto justificaria, a institucionalizada acção censória durante a ditadura que Abril derrubou.
Outra «História Mundial»
Por essa altura, talvez muitos telespectadores tenham recordado o «Fahrenheit 451», romance de Ray Bradbury, e/ou a sua notável adaptação ao cinema feita por François Truffaut. Era uma estória terrível, situada entre a advertência e a previsão, que talvez ficasse bem como capítulo último e já profético da tal «História Mundial da Destruição dos Livros»do professor José Pedro Serra. Entretanto, porém, o que decerto é o pior de tudo é que essa destruição não é um caso de pessimista «ficção científica»: prossegue de facto na vida real, ainda que nem todos dêem por isso ou se preocupem. Quando se admite que a leitura de livros nos ecrãs dos computadores pode substituir a leitura de livros em papel sem perda de leitores em número e qualidade, é de facto da destruição dos livros que estamos a falar, semelhantemente ao modo como «e-mails» e «sms»s estão a acabar com as cartas tradicionais excepto quando elas mantêm valor documental como acontece (ainda?) no chamado mundo dos negócios e nas funções oficiais. E para avaliar o que fez o livro pelo avanço civilizacional e pelo progresso das gentes bastará talvez lembrar o relativamente breve período de tempo decorrido entre Gutenberg, falecido já na segunda metade do século XV, e o decisivo «boom» intelectual do século XIX. Em verdade, trata-se de um precioso activo humano que pode estar ameaçado. É claro que o eventual abandono do livro ou a sua decadência como instrumento cultural, isto é, como veículo de entendimento do mundo e da vida, não implica necessariamente o advento da ignorância como dominadora de quase tudo, ainda que certas formas de ignorância mascarada sejam hábeis a avançar. Porém, a expressão «barbárie informatizada» ameaça por vezes vir a ter algum significado concreto. Em verdade, a imaginada «História Mundial da Destruição dos Livros» tem um sentido profético que só por leviandade se desvalorizará. O que é inquietante quando nos lembramos de que também poderia ser imaginada uma «História Mundial da Leviandade Humana».

http://www.avante.pt/pt/2303/argumentos/148337/

sexta-feira, 27 de agosto de 2010

Resumen de Crónicas marcianas


Poemas del Alma


A lo largo de su trayectoria, el autor estadounidense Ray Bradbury ofreció numerosas evidencias de talento y creatividad literaria pero, sin duda, hubo dos obras que lo consolidaron como escritor de fama mundial: “Fahrenheit 451″ y “Crónicas marcianas”.
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Como en Poemas del Alma ya hemos hecho referencia al primero de esos trabajos mencionados, en esta oportunidad vamos a centrar la información en la serie de relatos cortos inspirados en Marte, sus habitantes y la colonización de dicho planeta por parte de la humanidad.
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Esta colección creada en la década del ‘40 cuya primera publicación data de 1950, se caracteriza por cautivar al lector con narraciones poéticas y melancólicas donde la acción comienza a desencadenarse en 1999, un año que, por ese entonces, representaba el futuro lejano. A través de esas aventuras que, según la visión de Bradbury, se extenderían hasta más allá de este presente que nos toca vivir (cabe destacar que uno de los relatos transcurre, aparentemente, en abril de 2009 y, otro, en octubre de 2026), el novelista consigue desarrollar múltiples temáticas vinculadas al accionar del hombre y su influencia negativa respecto al planeta.
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Puntos clave de las diversas expediciones realizadas, referencias hacia el armamento marciano y los conflictos bélicos, descripción de las transformaciones planetarias y la confirmación de la destrucción generada son sólo algunos de los atractivos que pueden encontrarse en estas historias que fueron agrupadas bajo el nombre de “Crónicas marcianas”.
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En esta obra que ha sido adaptada a la gran pantalla, tuvo versiones televisivas y, en su traducción al español, fue respaldada con un prólogo escrito por Jorge Luis Borges es posible encontrar títulos como “El verano del cohete”, “Noche de verano”, “Los hombres de la tierra”, “La tercera expedición”, “Las langostas”, “Un camino a través del aire”, “La tienda de equipajes”, “Los pueblos silenciosos” y “El picnic de un millón de años”, entre otros.


quarta-feira, 25 de agosto de 2010

El país de octubre, de Ray Bradbury

Poemas del Alma


24
Ago
Publicado por Julián Pérez Porto
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Las mejores bibliotecas no son las que más ejemplares agrupan sino las que mayor variedad y calidad de textos ofrecen. Aunque, a la hora de coleccionar libros, uno privilegia sus preferencias personales, hay propuestas que, por su relevancia histórica, cultural o artística, no deberían faltar en ninguna biblioteca.
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El pais de octubreUno de esos textos imprescindibles es “El país de octubre”, un interesante título perteneciente a la producción literaria del talentoso estadounidense Ray Bradbury. Si bien la obra no es tan famosa como “Crónicas marcianas” o “Fahrenheit 451″, los veinte relatos cortos que esconde entre sus páginas la convierten en un material de lectura obligada para aquellos que disfrutan las historias inquietantes.
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Esta colección que comenzó a ser difundida en 1956 bajo el nombre de “El país de octubre” está compuesta por trabajos como “El enano”, “El siguiente en la fila”, “La desvelada ficha de póquer de H. Matisse”, “La jarra”, “Tocado por el fuego”, “El pequeño asesino”, “La multitud”, “La caja de sorpresas”, “El hombre del primer piso”, “Había una vez una vieja”, “Reunión de familia” y “La maravillosa muerte de Dudley Stone”, aunque la presencia o ausencia de los cuentos recopilados varía según la edición.
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En este país que describió el también creador de “Las doradas manzanas del sol”, “siempre está haciéndose tarde”, las colinas suelen ser niebla y los ríos, neblina. Allí, asegura el autor, vive “gente de otoño que sólo tiene pensamientos otoñales” y los mediodías suelen desarrollarse de forma rápida mientras que las medianoches parecen ser inmóviles.
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Si este mundo ficticio los entusiasma y los incita a descubrirlo por completo, no olviden conseguir un ejemplar de “El país de octubre”, un libro con varios años de antigüedad que permite apreciar varias de las fantásticas historias que, a lo largo de su trayectoria, ha elaborado el ingenioso Ray Bradbury.


domingo, 15 de agosto de 2010

Biografia de Ray Bradbury


Poemas del Alma


El 22 de agosto de 1920 fue una fecha clave para la ciencia ficción: ese día, nació Ray Douglas Bradbury. Ya desde muy joven, este estadounidense considerado en la actualidad como un referente de la fantasía y el horror, demostró su afición por la lectura y la escritura. Mientras comenzó a ganarse la vida vendiendo periódicos, fue adquiriendo conocimientos a través de los libros, de forma autodidacta. A comienzos de los años ‘40, ya había logrado vender sus primeros trabajos (cuentos escritos con una máquina de escribir) a algunas revistas.
Ray BradburyEn la obra de Bradbury resaltan las características poéticas y románticas, señas que la convierten en un exponente del realismo épico. En este sentido, si bien está señalado como un referente de la ciencia ficción, el propio Ray reveló que sólo se considera “un narrador de cuentos con propósitos morales”. Según dijo, su única novela enmarcada en el género de la ciencia ficción es “Fahrenheit 451”, cuya publicación tuvo lugar en 1953.
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Tres años antes de ese lanzamiento salió a la luz la colección de historias cortas titulada “Crónicas marcianas”, un libro que lo hizo mundialmente conocido. Luego sumaría a su obra títulos como “El hombre ilustrado”, “Las doradas manzanas del sol”, “El vino del estío”, “Vendrán lluvias suaves”, “De la ceniza volverás”, “La bruja de abril y otros cuentos”, “El signo del gato” y “El verano de la despedida”, entre otros.
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A lo largo de su trayectoria, Ray Bradbury ha cautivado a millones de lectores. Sus trabajos adquirieron tanta importancia que, en su honor, se ha denominado con su apellido a un asteroide descubierto el 24 de febrero de 1992. Además, varias de sus historias fueron adaptadas al cine y a la televisión. La serie norteamericana “Crónicas marcianas” y las películas “El hombre ilustrado” y “Fahrenheit 451” son algunos ejemplos de ello.


Publicado por Verónica Gudiña el 7 de Diciembre de 2007 a las 01:55 pm
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sábado, 14 de agosto de 2010

Las doradas manzanas del sol, de Ray Bradbury

Poemas del Alma


13
Ago

Las doradas manzanas del sol, de Ray Bradbury

Publicado por Verónica Gudiña
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El talento y la creatividad del estadounidense Ray Douglas Bradbury han sido tan grandes que no basta con leer “Crónicas marcianas” y “Fahrenheit 451″ para apreciar por completo sus destacadas aptitudes narrativas.
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Las doradas manzanas del solPara entender y valorar todo lo que ha hecho este autor nacido el 22 de agosto de 1920 por el mundo de las letras, es necesario profundizar en su legado y estudiar el contenido de obras como “Las doradas manzanas del sol”.
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Este material presentado por primera vez en 1953 está compuesto, en la actualidad, por poco más de treinta relatos cortos, entre los cuales se encuentran “La sirena”, “El niño invisible”, “La máquina voladora”, “El asesino”, “El ruido de un trueno”, “El ancho mundo allá lejos”, “Sol y sombra”, “El basurero”, “El gran incendio” y “Hola y adiós”, además del texto que lleva el mismo título que el libro.
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En cada uno de ellos, el lector puede encontrar descripciones asombrosas sobre naves espaciales, ciudades pequeñas o serpientes marinas, referencias hacia los sentimientos y un universo fantástico donde es posible viajar a través del tiempo y del espacio.
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Por medio de estas historias elaboradas hace ya varias décadas, cualquier persona que sienta placer por la lectura y confíe en la maestría literaria de Ray Bradbury logrará transportarse hasta un mundo maravilloso que lo hará soñar y reflexionar sobre el amor, la amistad y la soledad, entre otras cuestiones que forman parte de la vida de todo ser humano.
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Si hasta ahora le habían dado prioridad a otros relatos ideados por este extraordinario creador de propuestas enmarcadas en la ciencia ficción, la fantasía, el misterio y el terror, ha llegado el momento de prestar atención al contenido de “Las doradas manzanas del sol”, un libro interesante que, por sus características, conseguirá demostrarles que, además de placentera, la lectura puede servir como disparador de reflexiones.

quarta-feira, 4 de agosto de 2010

A sombra de Saramago - Wellington Machado

COLUNAS

Terça-feira, 3/8/2010
A sombra de Saramago



Não vou falar dos romances históricos da primeira fase da obra de José Saramago (1922-2010). Os críticos já os incensaram devidamente. Vou me ater aos livros chamados ideológicos do escritor - prefiro chamá-los de romances ensaísticos. Aliás, essa coisa de ideologização geralmente não dá uma boa história. Vários escritores que tentaram se envolver com política - ou com governantes - tiveram suas imagens arranhadas. Não são bons de escolha. Só pra citar de memória, não foram boas as incursões políticas de Sartre, Gabriel Garcia Marques, Céline, Gunter Grass, Heidegger, Brecht, Ezra Pound e José Saramago.

Esquerdistas e direitistas à parte, o interessante é que o valor das obras desses escritores não decai, principalmente quando elas são usadas para ilustrar teses ou teorias, nos mais diversos campos do saber - filosofia, sociologia, psicologia, etc. George Orwell, por exemplo, ganhou notoriedade com sua obra 1984, onde o personagem-símbolo do livro, o Grande Irmão - uma criação do governo totalitário para amedrontar e intimidar a população -, monitorava as pessoas 24 horas por dia, através de uma espécie de TV, chamada Teletela. Os olhos ameaçadores do Grande Irmão, espalhados por todos os locais públicos e privados, serviram de base, nos últimos anos, para a criação de programetes de TV, onde a grande massa de telespectadores fazem as funções do ditador.

A obra-prima de Orwell também é incansavelmente citada quando se analisa a nossa perda de privacidade, principalmente pós-11 de setembro. Haja vista a quantidade de câmeras espalhadas pelas cidades, nos elevadores, portarias, lugares públicos e privados. Vivemos uma espécie de totalitarismo consentido, nos moldes do 1984.

No romance Farenheit 451, de Ray Bradburry - brilhantemente filmado por François Truffaut -, o governo tenta extinguir os livros. Os bombeiros não apagam incêndios, mas incineram livros. Quem tivesse livros em casa era visto como um conspirador. O livro de Bradburry é constantemente lembrado quando se quer abordar a manipulação intelectual das massas ou os efeitos deletérios dos programas bobos de televisão.

A fase ensaística do escritor José Saramago oferece também, a meu ver, uma série de possibilidades ilustrativas, alegorias e metáforas contemporâneas, que, assim como Orwell, Bradbury ou Aldous Huxley, servem muito para pensar o mundo e a época em que estamos inseridos. Após a obra-prima O Evangelho Segundo Jesus Cristo, que interrompeu a fase histórica de Saramago, surge em 1995 o Ensaio sobre a Cegueira. Considero esta, juntamente com A Caverna (2000), os ápices da literatura alegórica do escritor. Mas as outras não são desprezíveis.

A obra Ensaio sobre a Cegueira abre um precedente para inúmeras interpretações metafóricas. É uma obra aberta a especulações, tais como os motivos que levaram o escrivão Bartleby (de Herman Melville) a dizer "prefiro não fazer", toda vez que recebia uma ordem na repartição onde trabalhava. A cegueira branca que acomete a população daquela cidade imaginada por Saramago, tanto pode ser a falta de um horizonte, um chão firme para as pessoas nesse mosaico de possibilidades - ou impossibilidades - que se nos apresenta a contemporaneidade, como pode ser também uma metáfora de um governo ditatorial que dizima brancamente sua população.

Mas cabe também um outro enfoque. A obra pode ser analisada a partir da convivência daquelas pessoas dentro daquele galpão, onde são aprisionadas. A falta de alguém para organizar o ambiente faz com que cada um aja como bem entender, defendendo seus interesses individuais. O que seria de uma sociedade sem governo e sem leis? Ensaio sobre a Cegueira é uma retratação fiel do homem que é o lobo do homem, de Thomas Hobbes: pessoas brigando, matando-se por comida, estupro, etc. O livro mostra as consequências de uma sociedade sem leis e um Estado omisso.

Já em Todos os Nomes (1987) - um livro até meio esquecido pela crítica -, vemos um tal sr. José trabalhando numa espécie de cartório - a Conservatória Geral do Registro Civil. Trata-se de um sujeito íntegro, de hábitos simples, que mora em um cubículo (inspiração do comunista Saramago?). Cansado da rotina burocrática pesada, da exploração de sua mão-de-obra e do chefe autoritário - que o repreende ferozmente pela barba por fazer -, ele decide se rebelar e usar os registros dos nomes para alterar a biografia das pessoas, fazer um exercício de ficção. A própria estrutura intricada, labiríntica da Conservatória pode ser vista como uma metáfora das dificuldades que encontramos para lidar com nossos dilemas internos. A atitude do sr. José, imoral, reflete sobre os limites éticos ante a repressão.

O oleiro Cipriano é um senhor de 74 anos, personagem principal do livro A Caverna. Sua vida psicológica e material vai à bancarrota quando vê seus vasos de barro, fruto do trabalho de suas mãos, serem substituídos por vasos de plástico, vendidos em larga escala no grande Centro - uma construção enorme, como os shopping-centers. Na segunda metade do romance, Cipriano vai conhecer o Centro, ver o que há lá de tão extraordinário. Depara-se com uma multidão de consumidores encantados com aquele lugar, onde poderiam fazer suas compras com facilidade e até mesmo morar lá dentro. O título do livro é uma analogia ao mito de Platão, onde as pessoas são cegas - ou ofuscadas - à sua condição de prisioneiras. A caverna é o Centro, e as pessoas que estão lá dentro são cegas em relação ao consumo.

A Caverna oferece-nos um arsenal de caminhos para reflexão. No primeiro momento, dá-se a desumanização do homem - ou a perda da sua liberdade -, quando Cipriano passa a não manipular mais a natureza (o barro) com as próprias mãos. Ele é uma vítima do avanço tecnológico, da produção em larga escala. A questão do consumismo exacerbado, motor do capitalismo, é retratada quando Cipriano entra no grande Centro e vê aquela multidão indo às compras.

Saramago era um observador crítico contemporâneo. Atento aos acontecimentos. Em 1996, houve uma celeuma no meio científico com a notícia da clonagem da simpática Ovelha Dolly. Foram inúmeros os intelectuais que associaram o feito a um perigo para a humanidade. Houve um temor generalizado de se concretizar a manipulação genética para produzir uma sociedade em castas, como os Ípsilons (menos evoluídos) e os Alfas (muito evoluídos) de Admirável Mundo Novo, ficção científica de Aldous Huxley. Saramago digeriu isso tudo e lançou, em 2002, O Homem Duplicado. No livro, Tertuliano Máximo é um professor de história que, ao assistir a um filme em VHS, se surpreende ao ver um clone seu em cena. Tertuliano trava uma batalha hercúlea à procura do seu duplo, permeado pela angústia, pelos dilemas e os perigos de se ter um semelhante à solta.

Inúmeras obras ou autores são desenterrados para afirmar ou ilustrar a condição social ou humana. As sombras de Orwell (totalitarismo), Huxley (clonagem) ou Bradbury (manipulação cultural de massas) sempre estão presentes nas análises sobre o avanço tecnológico e seus efeitos na sociedade ou no indivíduo. Na mesma linha de raciocínio - cada um a seu estilo -, Saramago deixou, em seus romances, uma miríade de opções para a reflexão sobre as relações de poder dos Estados, sobre os dilemas morais, o consumismo, a perda de liberdade, a manipulação genética. O Saramago ensaísta será incluído no panteão de escritores sobre cujas obras muito vai-se falar.

A opção pelo comunismo sempre prejudicou a análise das obras do escritor. A direita nunca o engoliu. Vai daí a exaltação à sua primeira fase, histórica, e uma certa má vontade em relação aos seus romances com tom ensaístico. Saramago era um humanista. E ser humanista é condição anterior (a priori) a ser de centro, direita ou esquerda.

Em 1997, a Nasa enviou a Marte o Soujourner - um pequeno carro-robô que custou milhões de dólares - para analisar o solo daquele planeta. Perguntado sobre o que achava do feito, Saramago foi lacônico: "não consigo entender como o ser humano consegue gastar milhões e milhões de dólares para enviar a Marte uma geringonça, enquanto há ainda gente morrendo de fome aqui na Terra". Afora as discussões anacrônicas sobre direita e esquerda, voltando ao básico do básico do ser humano, não é que a sombra desse português nos faz pensar?



Wellington Machado
Belo Horizonte, 3/8/2010
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